Kenia se encuentra este lunes 4 de mayo bajo alerta nacional debido al peligro inminente de inundaciones provocadas por los brutales aguaceros que azotan el oriente del país. El primer balance oficial de las autoridades reporta 18 personas fallecidas, aunque no se descarta el hallazgo de más víctimas una vez concluyan las labores de salvamento.
La intensidad de las precipitaciones actuales revivió el temor entre la población tras la tragedia ocurrida a finales de marzo pasado en la capital. En aquella ocasión, los temporales causaron decenas de muertes y pérdidas económicas multimillonarias que aún afectan la infraestructura básica de las comunidades rurales y urbanas.
Miles de personas han sido desplazadas de sus hogares debido a la destrucción de viviendas y el desbordamiento de cauces fluviales en diversas regiones. El Gobierno desplegó unidades de emergencia para distribuir suministros básicos, mientras los especialistas advierten que la persistencia de las lluvias dificulta el acceso a las zonas aisladas.
Este fenómeno meteorológico en el este africano contrasta drásticamente con las severas sequías que golpean simultáneamente a los estados del sur y norte del continente. Expertos climáticos señalan que estas disparidades son consecuencia directa del cambio climático global y la emisión descontrolada de gases de efecto invernadero por las naciones industrializadas.
T y F/Telesur

