El Senado de Bolivia aprobó este domingo un proyecto de ley para eliminar la Ley de Estado de Excepción, una normativa vigente desde 2020 que establecía condiciones, plazos y mecanismos de control para la aplicación de medidas extraordinarias por parte del gobierno ante situaciones de crisis.
La iniciativa ahora debe ser debatida y aprobada por la Cámara de Diputados, en un escenario marcado por jornadas extensas de protestas que exigen la dimisión del presidente.
De recibir luz verde, el Ejecutivo, liderado por Rodrigo Paz, quedaría con menos restricciones legales para implementar medidas excepcionales. La decisión ocurre en medio de estas protestas y bloqueos que llevan semanas afectando el abastecimiento de combustible, alimentos y medicamentos en diversas regiones del país.
La derogación fue impulsada mientras sectores empresariales, dirigentes regionales y grupos cívicos presionan al gobierno para endurecer su respuesta. El Comité pro Santa Cruz, uno de los espacios cívicos más influyentes, pidió públicamente declarar un “estado de excepción sectorizado” para restablecer la circulación.
Desde el oficialismo sostienen que la situación actual amenaza el funcionamiento económico y la estabilidad institucional, acusando al exmandatario Evo Morales de alentar las movilizaciones para alterar el orden democrático. Morales, refugiado en el Chapare, rechaza las acusaciones y atribuye las protestas al malestar social acumulado.
T/Telesur

