El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con cortar el comercio con la Unión Europea (UE) si sigue adelante con una propuesta para convertir a Canadá en el primer miembro asociado del bloque.
«Creo que es ridículo», dijo Trump a los periodistas cuando se le preguntó por el plan presentado por la jefa de la UE, Ursula von der Leyen. «Si hacen eso, si considero que es en absoluto un acto hostil, impondré aranceles muy serios o dejaré de comerciar con Europa».
El mandatario habló en rueda de prensa en Carolina del Norte, después de que von der Leyen propusiera que Canadá se convierta en el primer «miembro asociado» del bloque, , un día antes de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, haga una intervención prevista ante el Parlamento Europeo.
«Me gustaría trabajar con usted en abrir la puerta para que Canadá sea el primer miembro asociado de la UE», dijo Von der Leyen dirigiéndose a Carney, lo que suscitó una ovación de pie en la Cámara.
Canadá y la Unión Europea estrecharon sus vínculos en los últimos tiempos, en respuesta a la creciente hostilidad de Trump hacia quienes solían ser sus aliados tradicionales.
El estatuto de miembro asociado no está jurídicamente definido por los tratados de la UE.
Carney, primer jefe de un gobierno extranjero en asistir a un discurso sobre el estado de la Unión, deberá tomar la palabra este jueves ante los eurodiputados en Estrasburgo.
Nuevo orden
En febrero, Carney habló en el foro de Davos de un escenario de “ruptura del orden mundial”; del “fin de una bonita historia y el comienzo de una realidad brutal en la que la geopolítica entre las grandes potencias no está sujeta a ningún límite”.
También defendió que “otros países, en particular las potencias medias como Canadá, no son impotentes”. “Tienen la capacidad de construir un nuevo orden que encarne nuestros valores, como el respeto por los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la soberanía y la integridad territorial de los Estados”, sentenció Carney.
T/AFP-EFE

