El presidente de China, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, debatieron este jueves durante una reunión de alto nivel sobre los nexos bilaterales, los desafíos comunes en ámbitos como el comercio y la tecnología, la responsabilidad de ambas potencias con la gobernanza global y otros temas como Taiwán, que China considera una «línea roja» y la cuestión «más importante en las relaciones» entre Beijing y Washington.
De acuerdo con reportes de prensa sobre lo debatido en el encuentro, Xi abordó de manera directa el asunto de Taiwán y dejó claro a Trump que buscar la independencia insular y mantener la paz en la región son mutuamente excluyentes.
«La cuestión de Taiwán es la más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos. Si se resuelve adecuadamente, las relaciones entre los dos países podrán mantener la estabilidad general. De lo contrario, los dos Estados chocarán o incluso entrarán en conflicto, lo que pondrá a todo el complejo de relaciones bilaterales en una posición extremadamente peligrosa», expresó Xi.
Previo al arribo de Trump a China, la Cancillería del gigante asiático instó a Washington a detener la venta de armas a la isla y renunciar a otros actos —como la visita de funcionarios y legisladores estadounidenses— que estimulan el separatismo. La Cancillería recordó que en el pasado, a través de varios comunicados, EEUU refrendó el principio de «una sola China».
A juicio del Presidente chino, el 2026 debe convertirse en un año histórico y simbólico para el desarrollo de las relaciones entre ambos Estados, en medio de «cambios dinámicos y sin precedentes», cuando la situación internacional se encuentra «en una encrucijada» y se hace urgente que las relaciones entre los países se basen en el respeto mutuo y la cooperación mutuamente ventajosa.
Además, utilizó el término «Trampa de Tucídides», que describe la tendencia hacia la guerra cuando una nueva potencia emergente amenaza con desplazar a una potencia hegemónica establecida, tomando como ejemplo las guerras entre la antigua Atenas y Esparta.
«¿Podrán China y EEUU superar la Trampa de Tucídides y crear un nuevo paradigma de relaciones entre grandes potencias? ¿Seremos capaces de afrontar juntos los desafíos globales y aportar una mayor estabilidad al mundo? ¿Podremos construir juntos un futuro brillante para nuestras relaciones bilaterales en beneficio del bienestar de nuestros pueblos y del futuro de la humanidad? Estas son cuestiones de vital importancia para la historia, para la paz y para las personas», citó al Presidente chino la agencia Xinhua.
T/Telesur

