Terremoto de magnitud 6,4 se registró en Filipinas

El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología informó que un terremoto de magnitud 6,4 sacudió este miércoles la costa de Davao Occidental, al sur de Filipinas. El instituto señaló que el sismo tectónico se produjo a las 12:14 del mediodía, hora local, a una profundidad de 13 kilómetros. Añadió que no había amenaza de tsunami por el terremoto. Filipinas, una nación archipiélago del sudeste asiático, sufre con frecuencia terremotos, erupciones volcánicas y tsunamis por su localización sobre el «Anillo de Fuego», una vasta zona con forma de herradura sujeta a una intensa actividad sísmica y volcánica alrededor del océano Pacífico. T/Xinhua

Terremoto en Filipinas deja 36 muertos y 167 heridos

Las autoridades de Filipinas confirmaron este martes el fallecimiento de 36 personas a raíz del terremoto de magnitud 7,8 que azotó recientemente la sureña isla de Mindanao, mientras continúan los trabajos de emergencia para encontrar a los desaparecidos. Según un informe preliminar del Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC), cuatro personas permanecen sin localizar y 167 resultaron heridas por el sismo, que afectó al menos a 88.000 ciudadanos. El terremoto se produjo a las 07:37 locales del lunes (23:37 GMT del domingo) a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla de Burias (sur de Mindanao) y a una profundidad de unos 35 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, en inglés), que mide la actividad sísmica de todo el mundo. El sismo también provocó un deslizamiento de tierra en Glan, un municipio de la provincia de Sarangani, donde se reportó la muerte de 13 aldeanos, informó Rene Punzalan, funcionario provincial encargado de la mitigación de desastres, a la cadena de radio DZBB. Otros cuatro fallecieron en Sarangani, añadió. Este gran terremoto fue el más fuerte que ha azotado Filipinas este año, declaró Teresito Bacolcol, director del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología. Advirtió a la población que pida consejo antes de regresar a edificios y viviendas dañados, ya que podrían derrumbarse debido a las réplicas. T/DW

Filipinas declara estado de emergencia energética por guerra en Medio Oriente

El presidente filipino, Ferdinand Romualdez Marcos, declaró el estado de emergencia energética nacional por el conflicto en Medio Oriente. La orden ejecutiva señaló que el «peligro inminente resultante» supondría una amenaza para el suministro energético del país. Asimismo, ha sido creado un comité para supervisar el suministro y la distribución ordenada de bienes esenciales como combustible, alimentos y medicamentos, además de garantizar la continuidad de los servicios públicos esenciales, el transporte y la infraestructura sanitaria, como indica el decreto. La medida, formalizada el martes por la noche (hora local) mediante una orden ejecutiva, no es solo preventiva; es un reconocimiento de vulnerabilidad estructural. Filipinas importa la mayor parte de su energía (casi el 100% del petróleo que consume) y carece de amortiguadores estratégicos suficientes. En este contexto, cualquier disrupción prolongada en el Golfo Pérsico se traduce casi automáticamente en inflación, tensiones sociales y riesgo de apagones, reportó El Mundo.es La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán ha bloqueado el tráfico en Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Para Asia, la dependencia es aún más aguda: casi el 90% de los hidrocarburos que cruzan ese paso marítimo tienen como destino economías asiáticas. Lo que ocurre en Filipinas es solo una pieza de un tablero más amplio. En Asia Oriental, en Japón y Corea del Sur, altamente dependientes de las importaciones, los gobiernos han activado reservas estratégicas y están negociando contratos de emergencia con proveedores alternativos como Australia o Estados Unidos. India ha optado por diversificar aún más su cesta energética, incrementando compras sobre todo a la sancionada Rusia y acelerando proyectos de renovables domésticas para amortiguar el golpe. En China, la respuesta por ahora es más silenciosa pero igual de significativa: aumento de inventarios, control de precios internos y refuerzo de rutas terrestres dentro de su Iniciativa de la Franja y la Ruta (la nueva Ruta de la Seda), buscando reducir la dependencia de los puntos marítimos más vulnerables. T/Con información de Xinhua F/Archivo

Scroll hacia arriba