Evo Morales: En Bolivia «hay una sublevación contra el modelo neoliberal»

El expresidente de Bolivia Evo Morales enumeró las causas del descontento ciudadano en su país, en medio del conflicto político y social que afecta a la administración del mandatario conservador, Rodrigo Paz. «Hay un levantamiento, yo estoy convencido que es una rebelión, una sublevación del movimiento popular, del movimiento indígena y otros sectores sociales contra el modelo neoliberal» que insiste en imponer Paz, dijo Morales, al tiempo que señaló que las movilizaciones han tenido como causa que el «ajuste estructural» por crisis económica que ha hecho el Gobierno recaiga sobre «la gente pobre». El exmandatario, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019, rechazó tener responsabilidad, como se le ha acusado. «A mí me echan la culpa, yo no he convocado a esa movilización, yo no soy dirigente nacional de los movimientos sociales», enfatizó. Así, pasó a explicar que «el Gobierno (de Paz) perdió toda autoridad» a solo seis meses de iniciado, «porque ha empezado a incumplir promesas electorales», comentó Morales al respecto. En ese sentido, indicó que Paz «no respetó» la Constitución del país y, por tanto, ha contribuido a una «ruptura del orden constitucional». Un ejemplo de ello, de acuerdo con el expresidente, es haberle quitado atribuciones al vicepresidente, Edmand Lara, a través de un decreto. «El presidente y el vicepresidente no se hablan, no se miran ni se saludan, no hay gobernabilidad», destacó morales. Bolivia está sumida, desde hace más de dos semanas, en una ola de protestas populares y bloqueos de caminos que comenzaron con reclamos al Ejecutivo por los salarios, el acceso a los combustibles y el rechazo a otras decisiones como la derogación de la ley de tierras, pero que con el paso de los días se han intensificado en exigencias, intensidad y extensión. Los manifestantes también han demandado la renuncia del mandatario y de parte de su gabinete, en medio de choques y acciones represivas de las fuerzas del orden. T/RT F/AFP-Archivo

Marchan en Brasil contra amenazas legislativas a derechos indígenas

Miles de indígenas brasileños protagonizan este martes una marcha por la Explanada de los Ministerios de esta capital, en defensa de sus derechos y contra proyectos legislativos que amenazan sus territorios y modos de vida. La movilización es convocada en el marco del Campamento Tierra Libre 2026 y es organiza por la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB). El acto denunciará una ofensiva legislativa en curso que, de acuerdo con la APIB, busca restringir derechos constitucionales, frenar la demarcación de tierras indígenas y abrir estos territorios a la explotación económica. Las principales preocupaciones incluyen la propuesta de enmienda constitucional conocida como “marco temporal”, ya aprobada en el Senado, así como varios proyectos de decretos que pretenden suspender procesos de demarcación en diferentes regiones del país. TyF/Prensa Latina

Gobierno de Ecuador anuncia que «no hay condiciones para el diálogo» con indígenas

El Gobierno ecuatoriano anunció este domingo que «no existen condiciones para continuar con el proceso de diálogo» con los movimientos indígenas de la provincia de Imbabura, epicentro de las protestas, con cuyos líderes había acordado el pasado miércoles una tregua de las manifestaciones y el inicio de unas mesas para analizar sus pedidos. En un comunicado, el Ministerio de Gobierno señaló que el proceso se frenó ante «las pretensiones e imposiciones establecidas por ciertos sectores de organismos y movimientos indígenas». «Estas exigencias alteran los términos previamente acordados, cambian los actores que intervenían en el diálogo y vulneran los compromisos construidos con responsabilidad y buena fe en anteriores encuentros», señaló la cartera de Estado sin dar más detalles de las supuestos nuevos pedidos. Además, indicó que «las vías no han sido despejadas», que los manifestantes no se han retirado y que «mantienen acciones violentas», por lo que «no se ha cumplido con lo acordado». «El Gobierno no aceptará presiones, ni chantajes; actuará con firmeza, dentro del marco de la ley, para garantizar los derechos de la mayoría de los ecuatorianos que quieren vivir en paz», indicó el ministerio. El pasado miércoles, el ministro del Interior John Reimberg, se reunió con representantes de la Unión de Organizaciones Campesinas Indígenas de Cotacachi (Unorcac), de la Federación de los Pueblos Kichwa de la Sierra Norte del Ecuador (FICI) en el municipio de Otavalo, perteneciente a Imbabura, y posteriormente anunciaron un cese de las protestas y el inicio desde este lunes de mesas de diálogo. «Hoy se levanta el paro, hoy se abren las vías», dijo Reimberg frente a los medios y los dirigentes con los que se había reunido. Sin embargo, esa decisión no fue aceptada por las comunidades, quienes al día siguiente señalaron que «el paro sigue», algo que también fue respaldado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), que convocó a las protestas hace casi un mes tras la eliminación del subsidio al diésel, y cuyos dirigentes no fueron parte de esas conversaciones. Los bloqueos por las manifestaciones se han mantenido durante los siguientes días y este domingo aún permanecían cerradas trece carreteras en tres provincias del país, la mayoría de ellas en Imbabura. T/EFE F/Referencial

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