La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, encabezó este 9 de mayo el balance de los primeros 100 días del Programa para la Convivencia Democrática y la Paz.
Durante el acto, la mandataria aseguró que esta iniciativa, lanzada el 23 de enero, le ha permitido conocer «en profundidad los problemas» de la ciudadanía a través del reconocimiento de la diversidad nacional.
Ante esto, Rodríguez instó a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) a desarrollar una doctrina que establezca la diversidad como un derecho humano fundamental.
“Vamos a construir lo que significa un derecho fundamental que he entendido con mayor amplitud con el programa, que es el derecho a ser diverso, y eso lo aplico no solamente para la sexodiversidad, sino para la diversidad política, que tantos nudos críticos nos encontramos en el camino, abrir los corazones al distinto no es fácil”, indicó Rodríguez.
Reforma judicial
La mandataria encargada fue enfática al solicitar que los delitos exceptuados en la Ley de Amnistía, especialmente aquellos vinculados a la violencia contra la mujer y fallas en el sistema judicial, sean canalizados mediante el programa para garantizar justicia efectiva.
Asimismo, lanzó una advertencia contra la corrupción dentro del Poder Judicial.
“Yo pido un capítulo especial para la justicia (…) Tengo información y he pedido actuación por aquellos jueces que se atreven a cobrar por la amnistía. Eso debe cesar y por eso cuando me tocó ir al Tribunal Supremo Justicia pedí un reformateo de la justicia y llamé a una Gran Consulta Nacional para un nuevo sistema de justicia penal”, sentenció.
T y F/Telesur

