Unos 13.000 haitianos desplazados por violencia de pandillas

Alrededor de 13.200 haitianos obligados a huir de sus hogares en los últimos días es el saldo de la nueva oleada de ataques armados que enfrentan este martes varias regiones del país, según una institución especializada. La situación es más crítica desde el 13 de abril por el resurgimiento de acciones militares en al menos tres departamentos de la nación caribeña, añade un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Una de las áreas más golpeadas desde marzo por la violencia de las pandillas es la metropolitana, que se extiende alrededor de Puerto Príncipe, conde casi cinco mil personas escaparon hacia otras zonas a causa de enfrentamientos armados en urbes como Cité Soleil y Croix-des-Bouquets. El sureste del país afronta también movimientos poblacionales que acumulan alrededor de cinco mil 600 desplazados por los combates entre bandas, policías y civiles en las localidades de Kajak y Seguin, esta última con altas cifras de bajas. Las citadas demarcaciones, hasta ahora consideradas refugio para quienes huían de otros departamentos, también sufren ahora los asaltos de las pandillas criminales, comenta el diario Gazzette Haiti. Otros 2.581 haitianos integran las listas de miles de desplazados durante las recientes semanas en el conflictivo departamento de Artibonite. Las bandas criminales –recoge el informe de la OIM- expande su control hacia nuevos territorios, donde sume a miles de familias en la pobreza extrema e incrementa los desplazamientos y su secuela de necesidades, como las de alojamiento, alimentación y acceso a la atención médica. T y F/Prensa Latina

ICE continúa deportaciones en Estados Unidos

Un soldado estadounidense y su esposa estaban a punto de comenzar su vida como recién casados, pero sus planes se vieron frustrados cuando llegaron funcionarios de Inmigración (ICE) a la base militar en Luisiana, donde la pareja estaba llevando a cabo los trámites para que ella pudiera mudarse con él, y detuvieron a la mujer de 22 años, quien ahora afronta la deportación. Según informó el periódico The New York Times, Annie Ramos, alumna universitaria de bioquímica sin antecedentes delictivos, fue llevada a Estados Unidos desde Honduras en su infancia y se había casado recientemente con Matthew Blank, un sargento de 23 años; ambos fueron separados por los agentes de inmigración durante el fin de semana anterior mientras realizaban los procedimientos necesarios para que ella pudiera trasladarse a la base. Asimismo, señala que Blank, con más de cinco años de servicio en el Ejército, está asignado a una brigada ubicada en Fort Polk, Luisiana; dicha brigada empezará su entrenamiento a finales del mes para prepararse para su despliegue. La pareja había contratado a un abogado para comenzar el proceso que le daría a Ramos la residencia legal, conocida como «tarjeta verde», antes de casarse en Houston (Texas) a finales de marzo, donde ella se crió. De acuerdo con especialistas, los inmigrantes que tienen una orden de deportación cuando se casan con un ciudadano —a menudo emitida cuando eran niños— no suelen ser arrestados y tienen la posibilidad de regularizar su estatus migratorio, según destaca el diario. No obstante, Ramos se encuentra ahora en el centro de detención Basile, ubicado en Luisiana, junto a otras mujeres que serán deportadas. Esto ocurrió después de que el personal de la base contactara al Departamento de Seguridad Nacional tras descubrir que ella no contaba con tarjeta de residencia. TyF/Telesur

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