La capital administrativa de Bolivia, La Paz, mantiene un ambiente de tensión política luego de los intensos choques ocurridos en las protestas del lunes 18 de mayo.
Sectores populares movilizados en contra del Gobierno del presidente Rodrigo Paz se enfrentaron a fuerzas policiales y militares equipadas con armamento antimotines. Hay más de 100 detenidos hasta ahora.
La situación se intensificó con la llegada a La Paz de miles de marchistas procedentes de El Alto. Esta columna estaba integrada por mineros, campesinos Ponchos Rojos, gremiales, maestros e integrantes de juntas vecinales, quienes se agruparon bajo la consigna de «que renuncie» a Rodrigo Paz, en prosecución de las protestas iniciadas hace ya tres semanas.
Durante los enfrentamientos se observó a personas que utilizaron cartuchos de dinamita, petardos, palos y piedras en defensa contra las arremetidas de los uniformados, quienes intentaban contener el avance de los manifestantes.
T/Con información de agencias

