Alerta nacional en Kenia ante inundaciones por lluvias

Kenia se encuentra este lunes 4 de mayo bajo alerta nacional debido al peligro inminente de inundaciones provocadas por los brutales aguaceros que azotan el oriente del país. El primer balance oficial de las autoridades reporta 18 personas fallecidas, aunque no se descarta el hallazgo de más víctimas una vez concluyan las labores de salvamento. La intensidad de las precipitaciones actuales revivió el temor entre la población tras la tragedia ocurrida a finales de marzo pasado en la capital. En aquella ocasión, los temporales causaron decenas de muertes y pérdidas económicas multimillonarias que aún afectan la infraestructura básica de las comunidades rurales y urbanas. Miles de personas han sido desplazadas de sus hogares debido a la destrucción de viviendas y el desbordamiento de cauces fluviales en diversas regiones. El Gobierno desplegó unidades de emergencia para distribuir suministros básicos, mientras los especialistas advierten que la persistencia de las lluvias dificulta el acceso a las zonas aisladas. Este fenómeno meteorológico en el este africano contrasta drásticamente con las severas sequías que golpean simultáneamente a los estados del sur y norte del continente. Expertos climáticos señalan que estas disparidades son consecuencia directa del cambio climático global y la emisión descontrolada de gases de efecto invernadero por las naciones industrializadas. T y F/Telesur

Inundaciones en Indonesia, Tailandia y Sri Lanka dejan más de 900 muertos

El balance de las catastróficas inundaciones que golpearon en los últimos días Indonesia, Tailandia, Malasia y Sri Lanka aumentó este domingo y las autoridades reportaron más de 900 muertos y cientos de desaparecidos. Las autoridades de estos países asiáticos intentan despejar las carreteras y retirar los escombros para encontrar a las personas desaparecidas tras las lluvias torrenciales, crecidas repentinas y deslizamientos de tierra. Indonesia, el país más afectado, lamenta la muerte de al menos 442 personas, mientras que otras 402 siguen desaparecidas, según un balance de la agencia de gestión de catástrofes. El Centro de Gestión de Catástrofes de Sri Lanka indicó el domingo que al menos 334 personas perdieron la vida tras una semana de fuertes lluvias provocadas por el ciclón Ditwah, mientras que otras 400 están desaparecidas. En Tailandia, donde al menos 162 personas murieron debido a una de las peores inundaciones de la década, las autoridades siguen distribuyendo ayuda a decenas de miles de damnificados que quedaron sin hogar. En Malasia, las inundaciones que sumergieron amplias zonas del estado septentrional de Perlis, dejaron dos muertos. Buques de guerra En Indonesia, las autoridades desplegaron dos buques de guerra cerca de Yakarta para entregar ayuda, ya que hay al menos dos ciudades de la isla de Sumatra, la más afectada del país, que siguen aisladas este domingo. «Dos ciudades necesitan una atención particular debido a su aislamiento, concretamente Tapanuli Central y Sibolga», declaró Suharyanto, jefe de la agencia nacional de gestión de catástrofes, en un comunicado en el que precisó que se espera que los buques lleguen a destino el lunes.  En el pueblo de Sungai Nyalo, a unos 100 km de la capital de Sumatra Occidental, Padang, el agua de la crecida se había retirado en gran parte el domingo, dejando casas, vehículos y cultivos cubiertos de un espeso barro gris. Las autoridades todavía no habían comenzado a despejar las carreteras, indicaron varios habitantes a AFP, y ninguna ayuda exterior había llegado. «La mayoría de los aldeanos decidieron quedarse; no querían abandonar sus casa», declaró Idris, de 55 años, que como muchos indonesios solo tiene nombre y no apellido. En Tailandia, las autoridades seguían buscando a los numerosos desaparecidos y el gobierno implementó medidas de ayuda para las personas afectadas por las inundaciones, entre ellas una compensación de hasta dos millones de bats (62.000 dólares) para los hogares que perdieron a miembros del grupo familiar. Sin embargo, las críticas hacia la respuesta de Tailandia ante las inundaciones aumentaron y dos responsables locales fueron suspendidos de sus funciones. Privados de electricidad Después de que Ditwah se desplazara el sábado hacia la India, zonas enteras del norte de la ciudad más poblada de Sri Lanka, Colombo, seguían inundadas el domingo. «Las fuertes lluvias en las zonas altas están inundando ahora las zonas bajas a lo largo de las orillas del río Kelani», declaró un responsable del DMC. El presidente Anura Kumara Dissanayake declaró el sábado el estado de emergencia, lo que le confiere amplios poderes para gestionar la crisis. Se desplegó al ejército para apoyar las labores de socorro. «Mi casa está completamente inundada, no sé adónde ir, pero espero encontrar un refugio seguro donde llevar a mi familia», declaró a AFP Selvi, una vecina de 46 años de las afueras de Colombo, que llevaba cuatro bolsas con sus pertenencias. Sri Lanka pidió ayuda internacional para los cerca de 833.000 desplazados, a los que se suman 122.000 personas acogidas en refugios temporales. Según las autoridades, aproximadamente un tercio de la población sigue sin electricidad ni agua corriente. Se trata de la peor catástrofe natural que ha sufrido el país desde 2017, cuando inundaciones y deslizamientos de tierra causaron la muerte de más de 200 personas. El cambio climático ha afectado a los patrones de las tormentas, incluida la duración y la intensidad de las lluvias, que son más abundantes, con crecidas repentinas y ráfagas de viento más fuertes. T/AFP F/AP

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