Petro acusa a Noboa de «entregar la frontera a la mafia» en plena crisis arancelaria

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, acusó este lunes a su homólogo de Ecuador, Daniel Noboa, de «entregar la frontera a la mafia», en plena crisis bilateral por la guerra arancelaria, y advirtió del riesgo de que las organizaciones criminales se hagan con el control de la zona limítrofe. «La frontera no puede caer en manos de la mafia. Lo que está haciendo Noboa es entregar la frontera a manos de la mafia», afirmó Petro durante un consejo de ministros celebrado en Ipiales, localidad fronteriza con Ecuador. El mandatario cuestionó además decisiones tomadas por el Gobierno ecuatoriano en relación a Colombia, como el cierre del puente internacional sobre el río San Miguel para reforzar la seguridad. Las declaraciones del mandatario colombiano elevan el tono de la confrontación entre ambos países, que atraviesan su peor momento en años tras una escalada comercial y política que ha incluido el aumento de aranceles hasta el 100 %. El conflicto se ha visto agravado por reproches cruzados sobre la lucha contra el narcotráfico y el control de la frontera común, de 586 kilómetros, históricamente afectada por la presencia de grupos armados y economías ilegales. En ese contexto, Petro insistió en que una combinación de factores económicos, como las decisiones arancelarias y la dinámica del dólar, junto con la acción de redes criminales, está deteriorando las condiciones en la frontera y aumentando el riesgo de que estas organizaciones consoliden su control territorial. «Cuando (Noboa) impide pasar las tractomulas (camiones) con mercancía legal, le está entregando el comercio al contrabando», señaló, al advertir que «el cierre de la frontera no detiene el comercio, lo vuelve ilegal» y que estas dinámicas facilitan el lavado de dinero del narcotráfico y el control territorial por parte de mafias. Petro advirtió que, sin una respuesta coordinada, el deterioro de la relación bilateral puede terminar favoreciendo a las mafias que operan en la región fronteriza. T/EFE F/Presidencia Colombia

Petro ordenó a embajadora en Ecuador volver a Colombia

El presidente Gustavo Petro ordenó este viernes el regreso a su país de la embajadora en Ecuador tras la decisión de la nación vecina de incrementar a un 100 por ciento los aranceles impuestos a los productos neogranadinos. En un mensaje divulgado en su cuenta de X, el mandatario cuestionó la política que el Ministerio ecuatoriano de la Producción, Comercio Exterior e Inversiones intentó justificar con la excusa de que se adoptó “tras constatar la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia”. Petro, en su pronunciamiento, calificó el acto como un agravio del presidente del Ecuador “al gobierno colombiano que ha incautado más cocaína en toda la historia del mundo”. “Insulta el presidente Noboa al presidente colombiano que hoy anuncia al país la disminución de las hectáreas de cultivos de hoja de coca en Colombia que no se lograba desde el año 2018”, sentenció. T/Prensa Latina F/Archivo

Cuatro provincias de Ecuador en toque de queda por «guerra» contra el crimen

El toque de queda nocturno decretado por el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, en cuatro provincias del país comenzó este domingo con el despliegue de más de 75.000 militares y policías para intensificar la «guerra» declarada por el mandatario a las bandas criminales. La medida estará vigente entre las 23:00 hora local (4:00 GMT) y 5:00 (10:00 GMT) hasta el 30 de marzo, en las provincias de Guayas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos y El Oro (fronteriza con Perú), cuatro territorios de un total de veinticuatro provincias que componen Ecuador situados en la zona costera, donde se concentran las actividades criminales. Durante el toque de queda, que incluye a Guayaquil, la ciudad más poblada de Ecuador, solo podrán circular policías, militares y personal sanitario de emergencia, bajo apercibimiento del Gobierno de arrestar a cualquier otra persona que circule en esas horas, incluidos periodistas, que están impedidos de seguir las actividades de las fuerzas estatales. El toque de queda se enmarca en una «nueva fase» de la «guerra» que desde hace más de dos años mantiene el Gobierno de Noboa contra el crimen organizado, causante de una ola de violencia sin precedentes en el país, situado a la cabeza de Latinoamérica en índice de homicidios. El ministro del Interior, John Reimberg, señaló que contarán con apoyo internacional durante los quince días, como ya ha ocurrido en otros operativos, como el realizado la semana pasada junto a Estados Unidos cuando bombardearon un supuesto de los Comandos de la Frontera, uno de los grupos disidentes de la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Reimberg pidió a los ecuatorianos que tengan «tranquilidad» y «calma» ante «cualquier cosa» que puedan escuchar. «Vamos a ir directamente contra los grupos delictivos», dijo el ministro sobre esta medida, que ya había sido anunciada dos semanas atrás. «Sé que hay una parte de los ecuatorianos que están preocupados de que ciertos grupos o delincuentes o criminales puedan haberse cambiado de provincia. Todo lo tenemos mapeado, toda la información la estamos manejando, así que vamos a golpear a todos estos grupos en estos quince días», subrayó. Ecuador vive desde 2024 bajo un estado de «conflicto armado interno» que declaró Noboa para intensificar la lucha contra las bandas criminales, a las que pasó a llamar «terroristas» y que están dedicadas principalmente al narcotráfico, la minería ilegal y las extorsiones a amplios sectores de la población, a los que cobran cupos bajo amenazas de muerte. Pese a llevar más de dos años en este combate al crimen organizado, con sucesivos estados de excepción que se han visto empañados por denuncias de violaciones a los derechos como desapariciones forzadas, el país cerró 2025 con un récord de homicidios, al contabilizar en torno a los 9.300, de acuerdo a cifras del Ministerio del Interior. T/EFE

Scroll hacia arriba