Renuncia el director de Contraterrorismo de Trump: «Irán no representaba ninguna amenaza»

El director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, presentó su renuncia al presidente Donald Trump, argumentando que su conciencia no le permite «apoyar la guerra en curso en Irán». «Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso grupo de presión estadounidense», escribió Kent en la carta, al notificar que abandona el cargo esta misma jornada. Tras destacar que apoya los valores y la política exterior por la que Trump abogaba en 2016, 2020 y 2024, Kent indicó que hasta junio de 2025 el presidente de EEUU entendía que «las guerras en Oriente Medio son una trampa» que le «robó» a su país las vidas de sus patriotas y «agotó la riqueza y prosperidad» de la nación. «Como veterano desplegado en combate en 11 ocasiones y como hombre que perdí a mi amada esposa Shannon en una guerra fabricada por Israel mientras prestaba servicio, no puedo apoyar que se envíe a la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no trae ningún beneficio al pueblo estadounidense ni justifica el coste de vidas estadounidenses», declaró. Como jefe del Centro Nacional de Contraterrorismo, Kent estaba al mando de una agencia encargada de analizar y detectar amenazas terroristas. Antes de incorporarse al Gobierno de Trump, realizó dos campañas fallidas para ser congresista en el estado de Washington. También sirvió en el Ejército, con 11 despliegues como Boina Verde seguidos de trabajo en la CIA. El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una operación militar a gran escala contra Irán. Como consecuencia del ataque estadounidense-israelí, muchas personas murieron, como el ayatolá Alí Jameneí y varios altos cargos militares. Teherán, a su vez, respondió con ataques al territorio israelí y a objetos militares estadounidenses en la región. T/RT F/Sputnik

¿Por qué la isla de Kharg es importante en la guerra contra Irán y qué está en juego?

La isla de Kharg, una árida franja de tierra en el norte del Golfo, a unos 30 kilómetros de la costa iraní en la provincia de Bushehr, es mucho más importante de lo que su tamaño podría revelar. Con sus 20 kilómetros cuadrados, funciona como la principal terminal de exportación de petróleo de Irán, además de gestionar casi la totalidad de las operaciones para enviar el crudo fuera del país. La isla recoleta el petróleo que llega a través del oleoducto desde los mayores campos productores del país, incluidos Ahvaz, Marun y Gachsaran. La capacidad de almacenamiento en Kharg se estima en aproximadamente 30 millones de barriles y, según la empresa tecnológica de datos Kpler, actualmente en la isla se guardan alrededor de 18 millones de barriles de crudo, equivalente a unos 10-12 días de exportaciones en condiciones normales. Siendo el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Irán proporciona aproximadamente el 4,5% del suministro mundial de este hidrocarburo, con una producción de alrededor de 3,3 millones de barriles diarios, además de 1,3 millones de barriles por día de condensados y otros líquidos. Y días antes de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán el pasado 28 de febrero, este último ya había incrementado sus exportaciones desde Kharg a niveles casi récord, cargando más de 3 millones de barriles diarios entre el 15 y el 20 de febrero, casi el triple de su ritmo normal de exportación que oscila entre 1,3 y 1,6 millones de barriles cada día, según JP Morgan. Durante la primera semana de la guerra, Kharg pareció estar al margen de los bombardeos. Había dudas y reservas sobre las consecuencias de lanzar una ofensiva directa contra la isla. Hasta el final de la semana pasada, cuando Washington atacó el pequeño territorio. ¿Presión por el estrecho de Ormuz? El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró el viernes que las fuerzas de Washington habían destruido todos los objetivos militares en Kharg, y amenazó además con atacar la infraestructura petrolera de la isla si Irán mantenía su bloqueo en el estrecho de Ormuz. Horas después, un funcionario provincial iraní confirmó que las exportaciones de petróleo en Kharg continuaban con normalidad a pesar del ataque estadounidense. Ehsan Jahanian, vicegobernador de la provincia de Bushehr, declaró: “Las actividades de las compañías petroleras en esta terminal de exportación continúan con normalidad a pesar del ataque sionista-estadounidense”. Y añadió que esa ofensiva no produjo víctimas entre el personal militar ni los residentes de la isla. Y ya este lunes, la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió con dureza que cualquier ataque a la infraestructura petrolera de Kharg tendría un impacto significativo en los mercados energéticos mundiales. Alireza Tangsiri, comandante de la Armada, afirmó a través de una publicación en red social X que atacar dichas instalaciones alteraría la dinámica de los precios mundiales del petróleo. «Ya pusieron a prueba a Irán una vez con el estrecho de Ormuz. Si el control estratégico del estrecho estableció un nuevo índice para los precios del petróleo, un ataque a Kharg creará otra ecuación peligrosa y sin precedentes para las tarifas y la distribución energética mundial». Las decisiones de anteriores presidentes de EEUU Durante la crisis de los rehenes en Irán en 1979, el entonces presidente de EE.UU., Jimmy Carter, impuso sanciones a Irán, pero se abstuvo de ordenar ataques contra la isla. Su sucesor, Ronald Reagan, durante la guerra de los petroleros Irán-Iraq en la década de 1980, priorizó la protección del transporte marítimo y los ataques contra buques y baterías de misiles iraníes, dejando a Kharg intacta. Kharg experimentó importantes transformaciones durante la expansión petrolera de Irán en las décadas de 1960 y 1970, ya que gran parte de la costa del país era demasiado poco profunda para los superpetroleros. Irán ha buscado diversificar sus capacidades de exportación con la apertura de la terminal de Jask fuera del estrecho de Ormuz, en el golfo de Omán, en 2021, pero Kharg sigue siendo una «vulnerabilidad crítica» para Irán, según JP Morgan. «Es una piedra angular de la economía iraní y una importante fuente de ingresos para la Guardia Revolucionaria Iraní», añadió JP Morgan.Riesgo de concentración La importancia estratégica de la isla deriva del riesgo de concentración. La mayor parte de la infraestructura de exportación de Irán está centralizada allí. En Kharg se maneja aproximadamente el 90% de las exportaciones de crudo de Irán, según una nota de JP Morgan publicada el domingo. Los tanques de almacenamiento de la isla pueden albergar decenas de millones de barriles de crudo antes de ser cargados en los petroleros. Dado que las exportaciones de petróleo son una fuente fundamental de los ingresos de Irán, Kharg es esencialmente el salvavidas económico del gobierno. Las exportaciones de petróleo de Irán se paralizarían y la producción se reduciría a la mitad si EE.UU. e Israel buscaran apoderarse del puerto en la isla de Kharg, lo que desencadenaría nuevos ataques de Teherán contra la infraestructura petrolera regional, según JP Morgan. ¿Qué dicen los analistas? Si bien EE.UU. e Israel se abstuvieron de impactar la infraestructura petrolera de Kharg durante los ataques, el medio Axios publicó el fin de semana reporte que cita a funcionarios del Gobierno de Trump que afirmaron que la captura de la isla era una posibilidad sobre la mesa a medida que persiste la guerra en Oriente Medio. “Un ataque directo detendría de inmediato la mayor parte de las exportaciones de crudo de Irán, lo que probablemente desencadenaría una represalia severa en el estrecho de Ormuz o contra la infraestructura energética regional”, advierte JP Morgan. Asimismo, analistas consultados por el diario The Guardian advirtieron que atacar la terminal arriesgaría desencadenar una conmoción global en el mercado del petróleo. «Podríamos ver el precio de 120 dólares por barril que vimos el lunes llegar a 150 si se atacara Kharg», señaló Neil Quilliam, del centro de pensamiento Chatham House, citado por The Guardian. “Es demasiado vital para los mercados energéticos mundiales”. También advirtieron que un ataque podría provocar represalias más

¿La guerra contra Irán está generando diferencias entre Trump y Vance?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump reconoció tener diferencias filosóficas con su vicepresidente J.D. Vance, respecto a la agresión militar estadounidense contra Irán. Aunque el mandatario afirmó que se lleva «muy bien» con Vance en relación a esta cuestión, admitió que su vicepresidente tenía inicialmente una postura «filosóficamente un poco distinta» sobre la ofensiva y «quizá estaba menos entusiasmado» con la idea de intervenir. Trump sostuvo que, a su juicio, la ofensiva era inevitable. «Sentí que era algo que teníamos que hacer. No sentí que tuviéramos opción. Si no lo hacíamos, ellos nos lo habrían hecho a nosotros», afirmó al justificar la acción militar estadounidense. En una publicación reciente de The Atlantic, dos fuentes familiarizadas con la situación afirmaron que algunos de los asesores más importantes de Trump, entre ellos el vicepresidente, expresaron sus reservas sobre la agresión, días antes de que fuera lanzada. Personas cercanas al asunto, señalaron a The New York Times que Vance, quien «durante mucho tiempo ha pedido más moderación en las acciones militares en el extranjero», si bien no se opuso a un ataque contra Irán, sí se encargó de interrogar «intensamente» al jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, y al director de la CIA, John Ratcliffe sobre las opciones. Asimismo, insistió en que se debatieran más los riesgos y la complejidad de llevar a cabo dicha operación. Además, en los últimos días se ha viralizado un video de 2024 en el que Vance, entonces senador por el estado de Ohio, abogaba por «no entrar en guerra con Irán», ya que, según él, «supondría una enorme desviación de recursos», y sería «muy costoso» para Estados Unidos. Asimismo, en un artículo publicado en 2023 para The Wall Street Journal titulado ‘¿La mejor política exterior de Trump? No iniciar guerras’, Vance afirmaba que Trump tendría su apoyo en 2024, porque «no enviará imprudentemente a estadounidenses a luchar en el extranjero». T/RT F/Zuma Press

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