Lazos entre China y América Latina y el Caribe: Más allá del comercio, hacia la prosperidad compartida

T/Liu Jinlong and Velia Govaere En un contexto global marcado por fricciones geopolíticas y un hegemonismo resurgente, la creciente alianza entre China y los países de América Latina y el Caribe (ALC) se ha erigido como un faro de cooperación mutuamente beneficiosa. Si bien el aumento del volumen comercial atrae naturalmente la atención, el verdadero valor de la relación entre China y ALC va mucho más allá de las cifras económicas. Fomenta el respeto mutuo, moderniza la infraestructura regional, impulsa las fuerzas motrices endógenas y las capacidades para el desarrollo, y es pionera en una nueva forma de cooperación internacional y de compartir el futuro, reescribiendo la trayectoria centenaria de los países de ALC, que han sido explotados por fuerzas externas. Durante siglos, desde la época colonial, los países de ALC sufrieron saqueos, represión y una subyugación desigual. Sucesivas potencias externas impusieron sus ideologías y sistemas en la región, dejando profundas cicatrices históricas. La Doctrina Monroe y la posterior política del Gran Garrote convirtieron a la región en un campo de batalla para la rivalidad geopolítica, sumiendo a las naciones locales en la pobreza, la inestabilidad y la excesiva dependencia de los mercados occidentales. En este contexto histórico, China se erige como la primera potencia mundial en entablar relaciones con los países de América Latina y el Caribe (ALC) sobre la base de los principios fundamentales de igualdad, respeto mutuo y no injerencia en los asuntos internos. Esto marca una interacción civilizatoria sin precedentes. China respeta los diversos sistemas políticos, tradiciones históricas y patrimonio cultural de los países de ALC, sin buscar jamás la dominación ni la imposición ideológica. Este respeto sincero ha sentado una sólida base emocional y cultural para las relaciones bilaterales, permitiendo que dos civilizaciones con una larga tradición se comuniquen en igualdad de condiciones y aprendan la una de la otra, en lugar de la subyugación unilateral que asoló la región durante generaciones. Una sólida cooperación comercial es un excelente punto de partida que genera beneficios tangibles para ambas partes. Datos de la Administración General de Aduanas mostraron que el valor del comercio entre China y América Latina alcanzó los 3,93 billones de yuanes (aproximadamente 565.280 millones de dólares) en 2025. Este floreciente comercio se sustenta en estructuras económicas complementarias: los países de América Latina y el Caribe (ALC) aportan abundantes recursos minerales, productos agrícolas y energía, mientras que China exporta bienes de alta tecnología, equipos y productos manufacturados. Este dinámico panorama comercial ha diversificado los mercados de exportación de los países de ALC, ha reducido su histórica dependencia de las economías norteamericanas y europeas, y ha mejorado considerablemente su capacidad para resistir las crisis financieras mundiales. Durante la crisis financiera de 2008, el comercio estable y la inversión continua de China ayudaron a los países de ALC a evitar un fuerte aumento de la pobreza y la desigualdad, un claro ejemplo de la resiliencia que brindan las alianzas diversificadas. Lo que transforma las ganancias comerciales a corto plazo en vitalidad a largo plazo es la modernización conjunta de la infraestructura regional y el fortalecimiento constante de las capacidades de desarrollo independiente de los países de ALC. Durante décadas, la escasa conectividad y la logística deficiente han frenado el potencial de desarrollo de la región. La Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) aborda de frente este obstáculo persistente. Reduce drásticamente los costos logísticos de las exportaciones de materias primas e impulsa la integración regional de América del Sur. Más allá de la infraestructura, la cooperación profunda en minería, energías renovables y manufactura ayuda a los países de América Latina y el Caribe (ALC) a superar el antiguo modelo de mera exportación de materias primas. La BRI no solo construye carreteras, puertos y fábricas; cultiva el talento local, transfiere tecnologías avanzadas y empodera a los países de ALC para que tomen las riendas de su propio desarrollo. Más profundamente, la cooperación entre China y ALC está explorando y practicando conjuntamente una nueva forma de civilización humana. El antiguo orden mundial, caracterizado por la confrontación entre bloques, la hegemonía y la explotación neocolonial, se desvanece gradualmente, mientras que se forja un nuevo camino de cooperación mutuamente beneficiosa. La experiencia de modernización de China, que equilibra el crecimiento económico, la equidad social y la protección del medio ambiente, y combina la apertura con la innovación independiente, ofrece una valiosa referencia para los países de ALC que buscan vías de desarrollo adaptadas a sus condiciones nacionales. En una era donde la llamada Nueva Doctrina Monroe intenta redistribuir las esferas de influencia y avivar la confrontación, China y los países de América Latina y el Caribe (ALC) defienden conjuntamente el multilateralismo y se oponen a la política de bloques. Su alianza demuestra que diferentes civilizaciones, sistemas y modelos de desarrollo pueden coexistir armoniosamente y lograr un progreso común mediante el diálogo y la colaboración. La ola de globalización contribuyó a que los países de América Latina y el Caribe (ALC) mitigaran los conflictos sociales y modernizaran sus estructuras industriales. En las últimas cuatro décadas, la desaparición de las barreras ideológicas y la creciente interconexión global han permitido a los países de ALC alcanzar su período más prolongado de estabilidad política, crecimiento económico y reducción de la pobreza en la historia moderna. En las últimas décadas, la mayoría de los países de ALC han mantenido transiciones gubernamentales fluidas y un progreso institucional constante. Las tasas de pobreza regional han disminuido notablemente y los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas se han cumplido parcialmente. También se han logrado avances significativos en la reducción de la desigualdad y la mejora de la educación y los servicios médicos. Las relaciones entre China y ALC ya no son una simple asociación económica. Representan una práctica exitosa de aprendizaje mutuo equitativo entre civilizaciones, un desarrollo sostenible impulsado por las capacidades y la creación conjunta de un nuevo futuro compartido. A medida que el Sur Global se eleva colectivamente, este vínculo de beneficio mutuo seguirá fortaleciéndose, iluminando un futuro prometedor para todas

¿Qué atrae a los líderes extranjeros a China?

T/Chen Guifang China ha recibido a líderes extranjeros en visitas de Estado desde principios de mayo: el presidente tayiko Emomali Rahmon, el presidente estadounidense Donald Trump y, posteriormente, el presidente ruso Vladimir Putin. Además, el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif concluyó el paso martes una visita oficial de cuatro días a China, y el presidente serbio Aleksandar Vucic finalizó el jueves su primera visita de Estado al país. Esta constante sucesión de visitas de alto nivel a China está transformando rápidamente la agenda diplomática china. Detrás de esta intensa actividad diplomática subyace una pregunta fundamental: ¿Qué impulsa esta tendencia y qué hace que Pekín sea tan atractivo? Socio fiable y prioridad estratégica Un análisis más amplio, desde finales del año pasado hasta principios del verano de este año, revela una tendencia aún más marcada. Líderes de importantes naciones occidentales, como Francia, Canadá, el Reino Unido y Alemania, así como de países asiáticos y latinoamericanos, como la República de Corea, Vietnam y Uruguay, han viajado a China, la mayoría acompañados por delegaciones empresariales de alto nivel. Si bien estas naciones enfrentan realidades internas muy diferentes, sus objetivos fundamentales siguen estando estrechamente alineados: garantizar la estabilidad, fomentar la cooperación y crear oportunidades de desarrollo económico. En un mundo incierto, elegir a China como socio fiable y estable se está convirtiendo cada vez más en una prioridad estratégica. «Este año marca el inicio del XV Plan Quinquenal (2026-2030), y el comienzo ha sido excepcionalmente sólido», declaró Liao Fan, director del Instituto de Economía y Política Mundial de la Academia China de Ciencias Sociales, en una entrevista con China Media Group (CMG). A pesar de su magnitud económica, China logró un crecimiento interanual del PIB del 5 % en el primer trimestre, manteniendo su papel como motor vital de la economía global, afirmó Liao. «Las proyecciones de crecimiento estable de China son una de las principales razones por las que tantos países miran activamente hacia Oriente», añadió. Con la economía global aún en una fase crítica de recuperación, la posición de China como la segunda economía más grande del mundo, el mayor comerciante de bienes y una nación con un mercado inmenso y cadenas de suministro e industriales completas, ofrece un atractivo increíblemente fuerte, afirmó Liao. Ver para creer: Exploración de primera mano del desarrollo de China La ola de visitas diplomáticas a China no solo ha dado como resultado la firma de acuerdos de cooperación y acuerdos de inversión, sino que también ha fomentado experiencias profundas e interactivas que desmantelan las percepciones estereotipadas sobre China. Mediante inspecciones in situ e intercambios cara a cara, los líderes mundiales se están dando cuenta de que interpretar el país únicamente a través de información fragmentada de segunda mano es como «un ciego tocando un elefante para adivinar su forma». Citando este clásico proverbio chino, el primer ministro británico Keir Starmer, quien visitó China en enero, subrayó que los países occidentales necesitan intercambios amplios y profundos para comprender verdaderamente a China. En febrero, el canciller alemán Olaf Scholz visitó empresas tecnológicas en Hangzhou y presenció las actuaciones de robots presentadas en la Gala del Festival de Primavera pocos días antes. Altos ejecutivos de unas 30 importantes empresas alemanas que formaban parte de su delegación fueron vistos grabando las escenas futuristas con sus teléfonos. Posteriormente, durante su discurso en la Universidad de Tsinghua en Pekín en abril, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, comenzó con un mapamundi distorsionado, creado por europeos desde una perspectiva eurocéntrica en el siglo XVI, e hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que abandone las mentalidades obsoletas de suma cero y observe el mundo actual y a China con objetividad. También en abril, To Lam, secretario general del Partido Comunista de Vietnam y presidente de Vietnam, viajó en trenes de alta velocidad chinos para visitar la Nueva Área de Xiongan y Guangxi, sumergiéndose en la dinámica de la modernización china. Durante su visita en abril, el presidente mozambiqueño Daniel Francisco Chapo visitó Hunan y Qinghai para conocer la experiencia de China en protección ecológica y reducción de la pobreza. Afirmó que ver para creer, y que el modelo de desarrollo de China ofrece valiosas referencias para el resto del mundo. «En el pasado, algunos países, en particular los de Europa y Estados Unidos, tenían ideas erróneas sobre los secretos del éxito económico de China», explicó Cui Hongjian, profesor de la Academia de Gobernanza Regional y Global de la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín. Sin embargo, dado que el desarrollo de China ha demostrado ser notablemente estable e integral, estas naciones sienten una creciente necesidad de reexaminar cómo China logra sus resultados, añadió. Cui enfatizó que China ha realizado logros extraordinarios en investigación tecnológica, aplicación en el mercado y transformación industrial, alcanzando una posición de liderazgo mundial en inteligencia artificial y economía digital. «Estos logros han animado a más países a dialogar y cooperar con China para aprovechar las oportunidades de desarrollo».

Papa León XIV emite alerta sobre la IA

A través de la red social X, el papa León XIV envió este viernes un mensaje sobre los beneficios y peligros de la Inteligencia Artificial (IA). De este tema ya había hecho algunas observaciones en diversas oportunidades. En su posteo señaló que la IA puede ser una valiosa ayuda y, al mismo tiempo, exige un enfoque prudente y cauteloso. «La velocidad y la sencillez con la que es posible obtener formas de asistencia concreta simplifican nuestras vidas, pero también pueden acostumbrarnos a delegar demasiado y a buscar respuestas rápidas, debilitando el juicio personal y la creatividad», alertó. El pasado 25 de mayo el Papa dijo que el control de la inteligencia artificial no debe permanecer “en manos de unos pocos”, y también señaló que la tecnología está alimentando los conflictos mundiales, tal como lo expuso en el primer gran documento teológico de su pontificado. T/Nancy Mastronardi

Cuatro focos para vislumbrar el próximo panorama político en Colombia

Las elecciones que se celebrarán en Colombia este domingo 31 de mayo plantean varios focos de atención prioritarios que definirán el nuevo panorama político nacional. Un recordatorio de lo que fueron los resultados de las presidenciales de 2022 permite establecer un rasero para evaluar los guarismos de esta primera vuelta, cuando oficialmente sean divulgados. El primer foco está puesto, por supuesto, en Iván Cepeda, candidato de la coalición oficialista Pacto Histórico. El debate analítico en este punto gira en torno a la viabilidad institucional de resolver la elección en la primera jornada o a la necesidad de acudir a una segunda vuelta electoral. Según el artículo 190 de la Constitución Política de Colombia, para ganar la presidencia en primera vuelta se requiere obtener la mitad más uno de los votos emitidos. El umbral histórico de referencia nos remite obligatoriamente a las elecciones de 2022, cuando el actual presidente, Gustavo Petro, obtuvo el 40,3% de los sufragios en la primera vuelta y posteriormente ascendió a un 50,4% en el balotaje. Ese crecimiento estimado de 10 puntos porcentuales puede sugerir la capacidad del progresismo para aglutinar sectores de centro, liberales y también abstencionistas crónicos. Superar o no aquel listón del 40 % es el criterio técnico para evaluar la capacidad de retención del voto de la izquierda y medir su potencial de consolidación, de cara a las alianzas necesarias para una eventual segunda vuelta. El segundo foco se dirige hacia la configuración de las fuerzas que aspiran a consolidarse como la alternativa de oposición, convirtiéndose en uno de los debates conceptuales más significativos de la presente campaña. El segundo foco se dirige hacia la configuración de las fuerzas que aspiran a consolidarse como la alternativa de oposición, convirtiéndose en uno de los debates conceptuales más significativos de la presente campaña. Básicamente, toda la atención se la ha llevado la fuerte diatriba entre dos propuestas con bases programáticas orientadas hacia la derecha y el espectro conservador. Estas presentan visiones diferenciadas sobre cómo articular este sector. Por un lado, Abelardo de la Espriella, postulado por Defensores de la Patria con el respaldo del Movimiento de Salvación Nacional, plantea atraer la atención ciudadana mediante un discurso crítico hacia los partidos tradicionales. Su estrategia discursiva apela a enfoques de seguridad y reformas profundas al aparato estatal, un modelo que diversos analistas comparan formalmente con corrientes políticas contemporáneas de la región, tales como las implementadas por los presidentes Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina o Daniel Noboa en Ecuador. Esta retórica de confrontación al sistema tradicional evoca los acontecimientos de 2022, cuando Rodolfo Hernández, con un verbo «incorrecto» y una plataforma fundamentada en el cuestionamiento partidista y contra los políticos tradicionales, logró acceder con facilidad a la segunda vuelta presidencial, dejando al uribismo «herido de muerte». El uribismo se juega su supervivencia Este replanteamiento de los liderazgos conservadores sitúa el tercer foco directamente sobre el uribismo tradicional o clásico, colectividad que busca su reafirmación política a través de la plataforma del Centro Democrático. En el ciclo electoral de 2022, el partido uribista experimentó una coyuntura compleja, tras el retiro de su aspirante inicial y el posterior apoyo a la candidatura de Federico ‘Fico’ Gutiérrez, quien no logró acceder al balotaje. En el actual escenario de 2026, bajo la candidatura de Paloma Valencia —ganadora de la consulta interpartidista de su sector—, la organización ha adoptado una estrategia de apertura conceptual. Valencia, quien es reconocida por su verbo ideológico y radical de derecha, ha implementado acercamientos con corrientes de origen liberal y liderazgos de centro, como Juan Daniel Oviedo, un liberal poco potable para el conservadurismo, quien irá en la fórmula como vicepresidente después de quedar segundo en las primarias, con el objetivo explícito de ampliar el espectro social del partido y presentar una plataforma de convergencia moderada. La concurrencia de los ciudadanos a las urnas este domingo operará también como un mecanismo de balance sobre las políticas del actual gobierno, en un contexto geopolítico regional donde las fuerzas izquierdistas han sido superadas electoralmente por las derechas. El reto analítico para esta colectividad radica en determinar si esta apertura hacia posiciones más centristas e inclusivas logrará amalgamar al electorado tradicional frente a las propuestas de derecha que optan por discursos más radicalizados, que suelen ser más efectivos para ganar un puesto en el balotaje, aunque después resulten insuficientes para imponerse. El cuarto y último foco se centra en la evaluación general del legado y la gestión del presidente saliente, Gustavo Petro. El periodo presidencial que culmina estuvo caracterizado por una intensa oposición política que trató de derribarlo en varias oportunidades, sin éxito. Al carecer de una mayoría absoluta consolidada en el Congreso de la República, el Ejecutivo enfrentó serias dificultades y debates para tramitar sus reformas sociales, de salud y laborales, lo que pone de manifiesto la fortaleza del Legislativo para impedir cambios sociales. En el plano internacional, la administración de Petro también navegó en un entorno de tensiones debido a las posturas críticas adoptadas por actores de la política global, como el presidente de EE.UU., Donald Trump, y parte importante de su alto funcionariado. Por consiguiente, la concurrencia de los ciudadanos a las urnas este domingo operará también como un mecanismo de balance sobre las políticas del actual gobierno, en un contexto geopolítico regional donde las fuerzas izquierdistas han sido superadas electoralmente por las derechas. Así las cosas, son variados los elementos que se estarán midiendo este domingo. Los resultados de la cita comicial van a producir una nueva jerarquización de las fuerzas políticas colombianas. Independientemente de lo que ocurra en el balotaje, esta primera vuelta permitirá reevaluar lo que ha acumulado cada sector, su capacidad para mantener la votación y también para adherir nuevos seguidores. T/Ociel Alí López F/Referencial

Economía plateada en China: la otra cara de los jubilados

T/ Fernando Capotondo Argentina China tiene 323 millones de personas de 60 años o más – el equivalente a casi toda la población de Estados Unidos – que se han convertido en el motor de la denominada economía plateada, un sector que en 2025 movió alrededor de 1,1 billones de dólares y para 2035 tiene previsto generar U$S 4,2 billones, casi el 10% del Producto Bruto Interno (PBI), según las estimaciones oficiales más conservadoras.  El XV Plan Quinquenal (2026-2030), recientemente aprobado, ratificó el giro de los últimos años en la gestión del envejecimiento poblacional, ya que a diferencia de la postura occidental que tiende a ver a los ancianos como una carga social, China los viene reconfigurando como un activo económico. Quizás sea por eso que en la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS) aseguran que jamás llamarían “clase pasiva” a los ancianos, sino todo lo contrario. En los últimos meses se anunciaron una serie de 36 medidas que buscan expandir el consumo de quienes representan el 23% de la población, a partir de la creación de calles comerciales, fomento del turismo cultural y simplificación de las plataformas de e-commerce para que los mayores sientan que la modernidad también los incluye. Sobre todo si tienen tanto para gastar. Y tienen ganas de hacerlo. Un párrafo aparte para los llamados “círculos de vida de 15 minutos”, donde los adultos mayores pueden conseguir todo lo que necesitan en ese lapso de tiempo, desde atención sanitaria de urgencia hasta servicios de esparcimiento y acceso a una amplia gama de ofertas comerciales. Beijing apuesta a la tecnología más dura: big data, inteligencia artificial y hasta el sistema de navegación BeiDou. Todo sirve para enterarse si el abuelo se cayó o si su ritmo cardíaco se disparó mientras miraba televisión. Incluso, se habla de interfaces cerebro-computadora, exoesqueletos y que un robot sea el que ayude a levantarse a quien ya no puede hacerlo por sus propios medios. Un dato alcanza para entender la escala: el mercado de cuidado inteligente alcanzó los 900 mil millones de yuanes (124 mil millones de dólares) en 2025 y tiene proyecciones para superar los 1,2 billones de yuanes este año. “Desarrollar la economía plateada es necesario para responder al envejecimiento poblacional y además constituye una palanca para generar nuevos motores de crecimiento”, explicó la economista Li Banghua, funcionaria del Ministerio de Asuntos Civiles. Ahí está la clave. Mientras el mundo discute si los viejos son una carga, China diseña – y aplica – el manual para que dejen de serlo. No es poco para un país que alcanzó los 79 años de esperanza de vida, equiparable al de muchas naciones desarrolladas, y que en una década sumará la nada modesta cifra de 400 millones de adultos mayores. Los nuevos hogares En este contexto, la consultora All View Cloud, con sede en Beijing, informó que el mercado de electrodomésticos superó los 100.000 millones de yuanes (14.000 millones de dólares) en 2025 y se espera que alcance el billón de yuanes en 2030. La empresa de investigación Euromonitor proyecta que para 2040 las personas de 60 años o más representarán el 34% del gasto total de consumo en China, frente al 24% actual. Las grandes empresas ya están adaptando sus productos a esta nueva realidad. El Grupo Haier, gigante de los electrodomésticos, ha desarrollado robots de rehabilitación con inteligencia artificial que ofrecen planes personalizados según las condiciones físicas de los clientes. La compañía también ha lanzado sanitarios diseñados para ancianos con movilidad reducida, duchas y baños con control de temperatura constante y reconocimiento de voz.  El Grupo Hisense, por su parte, comercializa televisores con protección visual de nivel médico. A través de estos dispositivos, los jubilados pueden jugar, hacer ejercicios, comprar en línea y mantener videollamadas con amigos y familiares. Jiang Feng, presidente de la Asociación de Fabricantes de Electrodomésticos de China, señaló que las principales firmas están intensificando la innovación tecnológica para este segmento.  Según una investigación del China Daily, funciones como la interacción inteligente por voz y la monitorización de la salud, impulsadas por inteligencia artificial, están cada vez más integradas en los electrodomésticos. Así se facilita el uso de productos innovadores por parte de las personas mayores y, de paso, se generan nuevos motores de crecimiento. La otra frontera No todo cierra. Investigadores de Euromonitor advierten que muchos jubilados rurales sobreviven con pensiones de apenas 200 yuanes al mes (unos 28 dólares), lo que limita considerablemente su capacidad de participar de este auge de consumo. La brecha entre el campo y la ciudad sigue siendo significativa, y la infraestructura de cuidado en las zonas rurales dista mucho de alcanzar los estándares urbanos.  El analista Li Jia, del Instituto Pangoal, señaló que China necesita soluciones diversificadas y adaptadas a cada región. Las necesidades de los jubilados en Shanghái no son las mismas que las de los ancianos que viven en aldeas remotas. La desigualdad territorial es una asignatura pendiente que el gobierno reconoce e intenta abordar con programas específicos de asistencia social y vouchers de salud. Un estudio publicado en 2025 por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, basado en una muestra de 276 casos en las ciudades de Ningbo, Hangzhou y Wenzhou, reveló que los ancianos urbanos gastan en promedio 3.980 yuanes al mes (unos 550 dólares), mientras que los rurales gastan 2.502 yuanes (unos 345 dólares). Investigaciones recientes de la revista académica Población y Economía demostraron que la población rural mayor de edad tiende a incrementar su gasto en ocio, educación, dispositivos electrónicos y bienes de consumo diario a medida que envejece. Esta evidencia desmiente la idea, bastante extendida en algunos ámbitos, de que los ancianos rurales chinos carecen de poder adquisitivo. Jubilados, pero no retirados En septiembre de 2024, la Asamblea Popular Nacional aprobó un plan para retrasar la edad de jubilación de manera gradual. Durante los siguientes quince años, la edad de jubilación de los hombres pasará de 60 a 63 años. La de las mujeres que trabajaban en oficinas, de 55 a 58

Europa entre la escasez de gas y la transición

Europa se encuentra hoy en materia del mercado mundial de gas entre la escasez y la transición energética, de acuerdo con los reportes de los operadores de este producto. El panorama del comercio global de gas natural durante el primer trimestre de 2026 está marcado por una paradoja inquietante: mientras el mundo se preparaba para entrar en un superciclo de oferta de Gas Natural Licuado (GNL) con precios a la baja, una escalada del conflicto en el Medio Oriente le impactó. Se trata de la denominada Tormenta de Marzo, un aumento del 60 por ciento en las cotizaciones que reconfigura las prioridades energéticas de Europa. De acuerdo con el más reciente informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), se espera que 2026 sea el año de mayor crecimiento de la oferta global de GNL desde 2019, con un aumento superior al siete por ciento (más de 40 mil millones de metros cúbicos). Tal incremento liderado por Estados Unidos, Canadá y México. Sin embargo, esta abundancia proyectada chocó frontalmente con la realidad geopolítica de finales de febrero y marzo. El 14 de abril, el Banco Mundial publicó su informe Commodity Markets Outlook, donde detalla lo que los operadores ya llaman el March Shock. Los precios del gas natural en Europa, medidos a través del índice TTF holandés, se dispararon un 59,4 por ciento durante marzo, alcanzando un pico cercano a los 70 euros por MWh. El mundo se llevó una sacudida doble, explica un analista de materias primas consultado. Primero, el bloqueo de facto del Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 por ciento del GNL mundial, y luego los ataques a Ras Laffan en Qatar, que eliminaron el 17 por ciento de su capacidad de exportación. Esta interrupción forzó una guerra de ofertas entre Europa y Asia por los cargamentos disponibles. Según datos de Kpler citados por el Financial Times, ante la falta de suministros desde Qatar, la Unión Europea (UE) aumentó sus importaciones del proyecto ruso Yamal LNG en un 17 por ciento interanual durante el primer trimestre. De esta suerte, alcanzó los cinco millones de toneladas valoradas en casi dos mil 900 millones de euros. Este incremento de las compras a Rusia ocurre en un momento jurídicamente complejo. El 26 de enero de 2026, el Consejo de la UE dio el visto bueno definitivo a la prohibición escalonada del gas ruso. La norma establece que los contratos a corto plazo de GNL quedarán prohibidos a partir del 25 de abril de 2026, mientras que la eliminación total de las importaciones de GNL y gasoducto se completará en 2027. A pesar de la subida puntual de marzo, los datos de Eurostat reflejan que la tendencia de fondo es la caída libre de la dependencia rusa. En febrero, Rusia cayó al cuarto lugar entre los proveedores de la UE, con una participación del 12,8 por ciento en valor, muy por debajo del 16,5 de enero. Estados Unidos se consolida como el primer proveedor, con una cuota del 30,5 (mil 800 millones de euros), seguido de Noruega (17) y Argelia (13,7). La tormenta geopolítica golpea en el peor momento posible para Europa. Las reservas de gas en el continente están bajo mínimos históricos para esta época del año, situándose 15 por ciento por debajo del promedio de los últimos cinco años, debido a una temporada invernal más fría de lo habitual. T y F/Prensa Latina

La lista negra de la educación china

T/Fernando CapotondoArgentina Un video de una estudiante secundaria sometida a una paliza por cuatro compañeras a la salida del colegio se hizo viral hace días en las redes sociales chinas. El caso impactó por el nivel de violencia de las adolescentes y, además, por la negligente actitud de la escuela de la ciudad de Dali, provincia de Yunnan, que intentó ocultar lo que había ocurrido meses antes, concretamente el 11 de diciembre de 2025. Nadie sabe medir, aún hoy, qué provocó más indignación. Lo que sí parece estar más claro es que la conmoción pública desatada por el escándalo fue aprovechada en términos políticos para acelerar la entrada en vigencia del Listado Negativo para la Gestión de la Educación Básica 2026, un programa que pretende ordenar el asunto educativo, con 20 nuevas líneas rojas que las escuelas y profesores no deben cruzar ni en sueños. La lista negra, como la bautizaron los medios chinos, representa una dura normativa que viene evolucionando con los años, teniendo en cuenta que la versión actual de 20 prohibiciones constituye una ampliación de las 16 de 2025 y de las escasas 12 de 2024. Las estrictas regulaciones apuntan a un doble objetivo: aliviar la presión a los estudiantes y cortar de raíz ciertas irregularidades enquistadas en los jardines de infantes, escuelas primarias y primeros años del ciclo secundario. “Las normas trazan límites muy precisos, en un abanico que va desde la transparencia en la gestión hasta la seguridad que debe garantizarse en todo el ámbito escolar”, señalaron desde el Ministerio de Educación. Líneas rojas Las prohibiciones no se interpretan como un reglamento. Se leen como una radiografía. De lo que sobra, de lo que falta y, sobre todo, de lo que se soporta.  La primera preocupación es la sobrecarga. Durante años, estudiar en China fue una prueba de resistencia. Ahora, al menos en los papeles, eso debería cambiar. No más contenidos por fuera del currículo oficial, no más clases que se estiran, ni fines de semana convertidos en extensiones del aula.  Las tareas escolares dejan de ser castigo, una innovación en sí misma, y los recreos vuelven a ser recreos: nadie debería quedar atrapado en el aula mientras la consigna es descansar puertas afuera. Incluso materias que la obsesión por los exámenes había mandado al arcón de los recuerdos, como arte o educación física, recuperan un lugar que nunca debieron perder. La pregunta, claro, es cuánto de todo esto sobrevivirá a la cultura china del rendimiento extremo. Otras regulaciones dirigen todos sus misiles al campo de batalla del aula. O, más precisamente, a lo que pasa puertas adentro. La lista prohíbe lo que, en rigor, nunca debería haber sido permitido: violencia entre alumnos, castigos físicos, humillaciones públicas o abusos verbales. También apunta contra la discriminación, aunque no todas sus formas sean iguales de visibles. A eso se suma una contundente advertencia ética: los maestros no podrán monetizar su posición, ya sea a través de transmisiones en vivo, plataformas de pago o cualquier atajo que convierta la docencia en una bicicleta de comisiones o cuentito de emprendedores. Enseñar, parece decir la norma, no debería ser un negocio paralelo. Otra de las cuestiones difíciles de resolver es la competencia que se plantea con los ingresos de los estudiantes. Las escuelas no podrán tomar exámenes de admisión ni seleccionar alumnos en función de certificados, premios o cursos externos. En otras palabras, se intenta desarmar, al menos formalmente, una maquinaria meritocrática que hace de cada inscripción una carrera anticipada de presiones y frustraciones.  Tampoco se podrá empujar a las familias a comprar libros, dispositivos o materiales a través de canales “sugeridos”, una práctica tan extendida como discretamente lucrativa. La educación obligatoria no debería venir con costos adicionales ocultos. Como suele ocurrir con China, también existen regulaciones que resultan más difíciles de asimilar para un observador extranjero. No se trata de cuánto estudian los alumnos, sino de qué pueden pensar o, más precisamente, de qué no deberían. Queda prohibido cualquier contenido que cuestione al Partido Comunista de China (PCCh), al socialismo, a sus líderes o a la narrativa histórica oficial. No importa el formato: clases, exámenes, libros, foros o plataformas digitales. Todo entra en la misma lógica. Para Occidente, la palabra que aparece rápido es censura. En China, en cambio, se lo presenta como una forma de orden. Y, sobre todo, de una coherencia educativa explícita. Aprobado, pero… Si bien las 20 prohibiciones constituyen un reconocimiento implícito de problemas, China llega a este nuevo ciclo de reformas con un aprobado en materia educativa, según destacó el ministro del área, Huai Jinpeng, al presentar los resultados del XIV Plan Quinquenal (2021-2025).  «A nivel mundial, el sistema educativo de China es el más grande y de mayor calidad, lo que garantiza firmemente que las generaciones más jóvenes tengan acceso equitativo a la educación», declaró Huai, tras recordar que el país cuenta con 440.000 escuelas de todos los niveles, 280 millones de estudiantes y 18,7 millones de profesores. La educación básica china – informó el ministerio – alcanzó el nivel promedio de los países de altos ingresos, y 2.895 localidades a nivel distrital lograron un desarrollo equilibrado en la enseñanza obligatoria. La tasa bruta de matriculación en educación preescolar trepó al 92%, superando la meta del 90% fijada para el período, mientras que la educación superior alcanzó el 60,8%, también por encima del objetivo del 60%. En términos de inversión social, el Estado amplió los subsidios para estudiantes necesitados otorgando más de 1,2 billones de yuanes (unos 169.000 millones de dólares) a 630 millones de beneficiarios entre 2021 y 2024. Las universidades chinas, por su parte, formaron a más de 55 millones de personas en ese lapso y recibieron más del 75% de los premios nacionales en ciencias naturales e innovación tecnológica. El ministro Huai destacó especialmente los avances originales alcanzados por las casas de altos estudios en campos como las ciencias de la vida, la tecnología cuántica, la inteligencia artificial, la ciencia de los materiales y la ciencia espacial. China también

Nueva ley permite a Venezuela atraer inversiones extranjeras y transformar su subsuelo

T/José Negron Valera-Sputnik El Parlamento venezolano finalmente dio luz verde a un cuerpo normativo de 137 artículos que deroga la ley vigente desde 1999 y la Ley de Oro.El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, calificó la norma como un «vehículo para la construcción de la prosperidad», destacando su amplia consulta, así como su blindaje ambiental y social.Ante este cambio de paradigma en la industria extractiva, Sputnik consultó a dos ingenieros y docentes universitarios para desglosar el articulado, sus retos y sus alcances en un contexto de competencia global por los recursos. Un cambio de raíz Para el ingeniero de minas, José Luis de Abreu, el aspecto más relevante de la nueva ley es el cambio de modelo económico subyacente.«La ley de 1999 mantenía un esquema de monopolio estatal cerrado. La nueva, en cambio, está diseñada explícitamente para abrir la compuerta a la inversión privada nacional e internacional. Es una ley de 131 artículos que representa un giro de 180 grados: se pasa del ‘Estado dueño absoluto’ al ‘Estado socio regulador’», explica.De Abreu destaca que la norma introduce herramientas concretas para generar confianza inversionista. «Se habla de plazos de concesión extendidos, un esquema tributario simplificado con regalías de hasta el 13% y, crucialmente, la creación de la Superintendencia Nacional de Actividad Minera. Este ente exclusivo permite regular y monitorear el sector sin la burocracia cruzada que ahogaba los proyectos», señala.«Además, la ley crea el Banco de datos geocientíficos minero, que es la carta de presentación del país ante el mundo: tener información geológica certificada y asegurada por el Estado es el primer paso para que cualquier fondo de inversión se siente a negociar», ahonda. En cuanto a los dos grandes problemas del sector, la informalidad y el daño ambiental, el docente titular de la Universidad Central de Venezuela es preciso.«La ley no improvisa. Ataca la minería ilegal con penas de prisión de seis a 10 años y crea el ‘Resguardo nacional minero’, un aparato de seguridad especial para imponer el orden en zonas dominadas por grupos irregulares. Es una apuesta por la vía punitiva y la militarización para recuperar la soberanía territorial», pondera.Al abordar la pugna geopolítica entre Estados Unidos y China por los minerales latinoamericanos, De Abreu señala la paradoja venezolana.«EEUU ha dicho que buscará limitar el acceso de China a nuestros recursos mediante diplomacia, coerción económica y financiación selectiva. Pero, en el caso de Venezuela, la infraestructura minera está en ruinas. La única mina de níquel regulada lleva más de una década cerrada, y los proyectos de cobre o plata están en etapas muy tempranas o paralizados. Atraer la inversión para reactivar esto llevaría años, si no décadas. Es poco realista pensar en una exclusión total de China a corto plazo. Lo que veremos es una ‘competencia acentuada’», subraya. La vista en la pequeña minería Por su parte, el ingeniero Luis Prieto enfatiza el carácter orgánico de la ley y su enfoque en la formalización de la pequeña minería.«Esta ley no solo habla de grandes transnacionales. Introduce la figura de las brigadas mineras, una figura jurídica para legalizar la actividad artesanal que ha estado dominada por la irregularidad y la violencia en el sur del país. Poblaciones donde el oro se compraba al menudeo sin control, ahora deberán canalizar su producción a través de estas brigadas registradas. Es una forma de sacar del oscurantismo a los pequeños mineros y convertirlos en sujetos de derecho y deber», detalla.. En el frente ambiental y social, el experto rescata la creación del Fondo Nacional Minero. «No es solo un discurso de sostenibilidad. La ley asigna hasta el 1% de la producción bruta a proyectos sociales y económicos en las áreas de influencia minera. Eso permite resarcir el impacto y atacar la pobreza extrema en zonas mineras, donde la actividad ilegal dejó miseria. También se exige una remediación progresiva y reforestación de áreas afectadas. Eso es parte de lo que debe impulsar la Superintendencia: no solo sacar mineral, sino recuperar el territorio». Sobre la competencia entre Washington y Pekín, Prieto adopta un enfoque pragmático. «EEUU puede usar su relación actual con el Gobierno venezolano para intentar desplazar a los chinos mediante alianzas y modelos de negocio favorables. Pero la ley es clara: el Estado se reserva la disposición de con quién negocia. Si [Washington] entiende que Caracas necesita inversiones urgentes, puede venir. Pero el país no puede esperar a las decisiones de la Casa Blanca». El gran reto no es solo quién invierte, sino imponer el orden interno, opina Prieto. Implementar el registro único minero y las penas de prisión contra la ilegalidad será el verdadero termómetro del éxito.«Los retos son enormes: controlar la migración desordenada de mineros extranjeros, desarticular las bandas armadas que operan en la selva y, sobre todo, lograr que las alcaldías y gobernaciones se coordinen con la Superintendencia. Sin articulación institucional, la ley se queda en el papel», concluye el especialista.

Artemis II y el lado oculto de China en la Luna

T/Fernando Capotondo-Argentina El mundo volvió a mirar al cielo, pero no todos vieron lo mismo. La NASA lanzó esta semana la misión Artemis II, el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de 50 años. Las imágenes del histórico despegue recorrieron el planeta en segundos y dominaron la agenda global, con elogios a la agencia estadounidense que, vale decirlo, fueron tan justos como inevitables. Lo que resultó una sobreactuación fueron las declaraciones de algunos funcionarios de la administración Trump que, fieles a la grandilocuencia del presidente, presentaron a la NASA como la única agencia que alcanzó avances significativos en las últimas décadas. Como si medio siglo de historia espacial pudiera atribuirse a un solo país. No sería la primera vez que la política simplifica —o acomoda— lo que la ciencia y la tecnología tardan décadas en construir. Desde Beijing, en cambio, administraron otro tono. Reconocieron el liderazgo estadounidense, pero deslizaron un dato menos visible: China acaba de completar su decimonovena misión espacial de 2026 sin que buena parte de Occidente se entere. Ocurre que el espacio queda lejos según la agenda desde la que se mira. Calendario chino Veinticuatro horas antes del despegue de Artemis II, China lanzó el cohete Lijian-2 Yi, de 53 metros de altura y capacidad de carga de ocho toneladas. El evento fue presentado como un paso clave en el desarrollo de sistemas de transporte espacial de nueva generación. Días antes, en el desierto de Gobi, un Larga Marcha 2C había puesto en órbita el satélite experimental Shiyan 33, en lo que fue el vuelo número 635 de una familia de cohetes que sigue siendo la columna vertebral del programa chino. Ocurrió sin cámaras globales ni relato épico. El calendario no se detuvo. Tampoco esperó a nadie. Beijing confirmó para abril el lanzamiento del explorador SMILE, en cooperación con Europa, mientras la Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China anticipó dos nuevas misiones a la estación Tiangong durante el año, además de la participación inédita de astronautas de Hong Kong, Macao y Pakistán, según informes de la agencia Xinhua. Pero el programa chino no se limitó al hardware. Detrás de los lanzamientos hubo desarrollos más estructurales. El cohete Larga Marcha-10 ya realizó pruebas de vuelo de baja altura, la nave Mengzhou será probada en órbita lunar sin tripulación y el módulo de alunizaje Lanyue debutará hacia el final de la década. En ese esquema, 2030 también aparece como la fecha señalada para que China concrete su primer alunizaje tripulado. El objetivo no es nuevo. La estrategia es mostrar los avances, pero sin quedar atrapada en la lógica de una carrera abierta que China no pretende correr. Los especialistas introducen matices. Richard de Grijs, desde la Universidad Macquarie, lo resumió con una fórmula que parece obvia pero no lo es: China armó un programa espacial que no necesita pedir permiso cada cuatro años. Tiene financiamiento estable, lo planifican a diez años y, sobre todo, carece de sobresaltos electorales. Del otro lado, Jonathan McDowell, del Centro Harvard-Smithsonian, puso el foco en lo que aún separa a ambos programas. “Las naves estadounidenses mantienen ventajas tecnológicas que China aún no puede igualar”, admite. Pero agrega un dato que matiza cualquier ventaja: el acceso efectivo a la superficie lunar —sobre todo en el polo sur, donde se presume la existencia de hielo— sigue siendo un dolor de cabeza logístico para cualquiera. Incluso para el dueño de los cohetes más grandes. Autosuficiencia Allí, precisamente, China proyecta uno de sus movimientos más ambiciosos. Junto a Rusia, planea desarrollar hacia 2035 la Estación Internacional de Investigación Lunar, una base científica que se construiría con materiales obtenidos en la propia Luna.La idea no es teórica. La fabricación de ladrillos mediante impresión 3D con regolito lunar ya fue ensayada en la Tierra y en la estación Tiangong. La misión Chang’e-8 debería probar esa tecnología en condiciones reales hacia 2028. Si funciona, resolvería uno de los principales obstáculos de la exploración: cómo construir sin depender del envío constante de materiales desde la Tierra. En paralelo, avanza una línea menos visible pero igual de estratégica. Desde fines de los ´80, China envía semillas al espacio para estudiar su comportamiento bajo radiación y microgravedad. Arroz, trigo, algodón, tomates. Nada demasiado futurista. Hasta que deja la Tierra. Algunas de esas variedades mostraron cambios en su composición, como mayor contenido de azúcares y densidad energética, según investigadores de la Academia China de Ciencias. No son resultados de aplicación inmediata, pero forman parte de una lógica de acumulación. El mismo razonamiento atraviesa los ensayos de agricultura espacial. No se trata solo de mejorar cultivos terrestres, sino de anticipar escenarios en los que la producción de alimentos deba resolverse fuera del planeta. La hipótesis sigue lejos de materializarse, pero ya es parte de la planificación china. El empujón Wolf Esa combinación entre lo visible y lo que permanece en segundo plano recorre todo el programa espacial chino. Lanzamientos, misiones y objetivos con fecha conviven con sistemas de soporte vital, semillas y experimentos de autosuficiencia como el Palacio Lunar 1. En ese contexto, la dimensión política es inevitable. La Enmienda Wolf, aprobada en 2011 por el Congreso de EE.UU., prohibió la cooperación bilateral con China en materia espacial y la dejó fuera de la Estación Espacial Internacional (ISS). La exclusión no frenó el programa. Lo redireccionó. Y lo endureció. Dos décadas después, Beijing no solo cuenta con su propia estación en órbita, sino que invita a otros países a participar.Es, además de un desarrollo tecnológico, una respuesta estratégica. La ISS se acerca al final de su vida útil, previsto hacia 2030. Si no hay cambios, la Tiangong podría quedar como una de las pocas plataformas habitadas en órbita. Y la única bajo control no occidental. Para entonces, China espera haber dado otro paso decisivo: llevar a sus propios astronautas a la superficie lunar. El contraste entre Artemis II y los últimos avances chinos no invalida la magnitud de ambos programas. Son planes diferentes, con ritmos y objetivos propios. Beijing ha demostrado

El derribo del caza es un recordatorio para EEUU de lo que Irán es capaz de hacer

Donald Trump se atribuirá inevitablemente el rescate del segundo tripulante del caza F-15 derribado como un triunfo propagandístico, aunque este episodio de 48 horas nos recuerda que un Irán invicto es capaz de contraatacar e infligir pérdidas a Estados Unidos. También debería servir de advertencia a una Casa Blanca que aún se plantea si lanzar una operación terrestre en Irán para hacerse con una isla del golfo Pérsico —especialmente si existe una ambición seria de extraer el uranio altamente enriquecido de Irán de las profundidades del subsuelo—. El bombardeo estadounidense-israelí de Irán ha estado tan sesgado a favor de los atacantes que un solo derribo, a las cinco semanas de la guerra, se convirtió inmediatamente en un problema significativo para los estadounidenses porque es algo muy poco habitual —y memorable—. La última vez que un avión de combate estadounidense fue derribado por fuerzas hostiles fue en 2003, durante la guerra de Irak. Aunque no está del todo claro cómo se derribó el F-15E, el hecho de que así fuera nos recuerda que la superioridad aérea lograda por las fuerzas aéreas estadounidenses e israelíes no es del todo absoluta, incluso mientras bombardean Irán entre 300 y 500 veces al día.Una operación costosa Un F-15E Strike Eagle tiene un coste de 31 millones de dólares (aunque un nuevo sustituto podría costar 100 millones), pero fue el rescate, mucho más arriesgado que cualquier misión en la que estuviera el avión de combate estadounidense, donde claramente comenzaron las dificultades. La decisión de utilizar una pista de aterrizaje iraní abandonada al sur de Isfahán como base de operaciones avanzada salió mal cuando dos transportes C-130 Hércules, probablemente variantes modificadas para búsqueda y rescate, se quedaron atascados en el terreno. Fueron destruidos por los EEUU para evitar que cayeran en manos de los iraníes, según indican fuentes estadounidenses, y hubo que enviar más aviones de transporte para completar la evacuación del segundo miembro de la tripulación herido. Cada uno de los Hércules modificados tiene un precio de catálogo de casi 115 millones de dólares. La pérdida forzosa de los aviones de transporte C-130 de rescate es un recordatorio de los mayores riesgos inherentes a cualquier operación terrestre estadounidense en Irán. Un helicóptero HH-60 Pave Hawk que participó en el rescate también resultó dañado por disparos el viernes, por lo que es fácil concluir que el coste en fuselajes perdidos y dañados supera los 250 millones de dólares, en gran parte debido al rescate del segundo miembro de la tripulación.Victoria propagandística En términos militares, un episodio aislado como este no tiene gran importancia para Estados Unidos. La pérdida de aviones, ya sea por derribo o por accidente, forma parte de la guerra. Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, Estados Unidos contaba con 218 F-15E Strike Eagle y 55 C-130 en su comando de fuerzas especiales antes de atacar Irán. Una operación de búsqueda y rescate a gran escala por parte de EEUU era políticamente necesaria para evitar que Irán capturara a cualquiera de los miembros de la tripulación. La captura de uno o de ambos habría sido un gran golpe de efecto de Teherán, reavivando los recuerdos de la crisis de los rehenes de la embajada estadounidense de 1979-80, que causó tanto daño al entonces presidente, Jimmy Carter. Trump subrayó este punto al destacar en una publicación en redes sociales, en mayúsculas, que EEUU nunca abandonará a un combatiente estadounidense. Se trata de un compromiso atractivo, pero que implica incurrir en mayores costes y riesgos cada vez que se ponga en práctica. En esta ocasión, las fuerzas iraníes no lograron localizar a ninguno de los tripulantes del F-15E. No pudieron impedir el uso por parte de EEUU de la base aérea abandonada al sur de Isfahán, aunque esto podría deberse a los drones Reaper que sobrevolaban la zona, los cuales, según informaciones estadounidenses, estaban allí para eliminar a cualquier hombre iraní que se acercara a menos de tres kilómetros. Pero la pérdida forzosa de los aviones de transporte C-130 de rescate es un recordatorio de los mayores riesgos inherentes a cualquier operación terrestre estadounidense en Irán. ¿Sería realmente factible que las fuerzas especiales estadounidenses se hicieran con los 440 kilos de uranio altamente enriquecido que se cree que están ocultos bajo tierra en contenedores en Isfahán y los sacaran volando sin incidentes graves? No hay duda de que Irán —bombardeado más de 15.000 veces hasta la fecha— está siendo azotado por los implacables ataques aéreos estadounidenses e israelíes. Pero Teherán aún puede convertir pérdidas relativamente pequeñas de Estados Unidos o Israel en una victoria propagandística, sea cual sea el estado de sus tropas o de sus defensas aéreas, precisamente porque han sido poco frecuentes. En un conflicto asimétrico, la parte más débil solo tiene que tener suerte una vez. T/Dan Sabbagh-Jerusalén

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