Putin declara una tregua con motivo de la Pascua ortodoxa

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció una tregua con Ucrania con motivo de la festividad ortodoxa de la Pascua y dio instrucciones de que se detengan las acciones de combate en todos los frentes en el contexto de la operación militar especial en el Donbás. De acuerdo con el Kremlin, la medida entrará en vigor a partir de las 16H00 del sábado 11 de abril y se extenderá hasta la medianoche del domingo 12 (hora local). La decisión, que tuvo un antecedente en 2025, se tomó por iniciativa del Comandante Supremo, precisó un comunicado de la Presidencia rusa, al tiempo que se indicó al ministro de Defensa, Andréi Belousov, y al jefe del Estado Mayor, general de Ejército Valeri Guerásimov, detener las acciones militares durante el alto el fuego, que tiene carácter temporal y no será aplazado, recalcaron. «Partimos de la base de que la parte ucraniana seguirá el ejemplo de la Federación Rusa”, expresó el comunicado, cuyo texto detalla que las unidades de combate rusas no bajarán la guardia y están preparadas «para contrarrestar cualquier posible provocación». T/TelesurF/Archivo

Rusia y Ucrania intercambian cuerpos de soldados caídos

Rusia entregó este jueves a Ucrania más de 1.000 cuerpos de soldados ucranianos caídos, en tanto que la parte ucraniana transfirió los cadáveres de 41 militares rusos, informó la agencia de noticias rusas TASS. El mismo día, el Ministerio de Defensa ruso indicó que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron 69 drones ucranianos sobre territorio ruso, lo que ocasionó la muerte a un hombre. El 2 de febrero, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso informó que más de 12.000 cadáveres habían sido entregados a la parte ucraniana desde que comenzó, en junio de 2025, el intercambio de personas muertas en combate, mientras que Rusia recibió más de 200 cuerpos. T/XinhuaF/Referencial

Cómo Ucrania y Europa pasaron del amor a la pelea

Después de años de unidad, en la relación entre Ucrania y Europa empieza a ampliarse una brecha. En las últimas semanas han aflorado reproches mutuos, acusaciones de chantaje y episodios diplomáticos incómodos, y con ello la frustración, dado que la dependencia estratégica es demasiado grande como para permitirse un adiós definitivo y una ruptura sin retorno. «En la geopolítica, así como en el matrimonio, las discusiones más acaloradas a menudo ocurren entre parejas que saben que simplemente no pueden irse», indica The Economist, en referencia a la peculiar relación entre Kiev y el bloque comunitario. Precisamente por eso, como tiende a ocurrir en las relaciones inevitables, los enfrentamientos suelen ser más sonoros. Lea también: De esto hablaron Putin y Lukashenko este fin de semana El factor Trump: un socio imprevisible que descoloca a todos El telón de fondo de esta tensión es el giro de la política estadounidense bajo la presidencia de Donald Trump. Tanto Kiev como las capitales europeas afirman buscar el fin del conflicto armado con Rusia, pero discrepan ante la forma en que Washington busca conducir el proceso. En Europa y Ucrania existe coincidencia en una idea: si Estados Unidos quiere impulsar una solución, la vía más eficaz sería presionar a Rusia para negociar. El problema, desde la óptica de Kiev y de muchos gobiernos europeos, es la percepción de que Trump se muestra demasiado complaciente con Vladímir Putin, al tiempo que abre nuevos frentes internacionales que distraen la atención del conflicto ucraniano y alteran los equilibrios energéticos y de seguridad. Ese clima se reflejó ya en enero, durante el Foro de Davos, cuando el líder del régimen de Kiev lanzó críticas públicas a Europa, a la que describió como «fragmentado caleidoscopio de pequeñas y medianas potencias» que debaten el futuro, pero evitan actuar en el presente. En varias capitales europeas, la frase fue recibida como una deslealtad: la UE insiste en que ha sostenido el esfuerzo financiero y político durante el conflicto de Ucrania con Rusia, incluso cuando Washington endureció el trato hacia Zelenski. Energía y sanciones: el petróleo ruso como detonante político Uno de los puntos más sensibles sigue siendo el tema del petróleo. Aunque la Unión Europea empezó a boicotear los suministros energéticos de Rusia desde el 2022, algunos flujos continúan existiendo mediante excepciones y mecanismos transitorios. Para Kiev, cualquier compra europea de crudo ruso se traduce en ingresos para el Kremlin y, por lo tanto, en una contradicción moral y estratégica. En los últimos meses, la tensión estalló por el oleoducto Druzhba. A finales de agosto y principios de septiembre del año pasado, el régimen de Kiev perpetró varios ataques con drones y misiles contra el oleoducto en territorio ruso, lo que provocó la suspensión del suministro de petróleo a Hungría y Eslovaquia. Kiev atribuyó la suspensión del funcionamiento del oleoducto a los daños causados por supuestos ataques rusos, mientras que Hungría y Eslovaquia acusaron a las autoridades de Ucrania de chantaje político en represalia por su postura independiente sobre el conflicto ruso-ucraniano. En medio de la escalada, Budapest y Bratislava suspendieron los suministros de diésel a Ucrania. Hungría bloqueó además un préstamo de 90.000 millones de euros acordado en la UE para el régimen de Kiev. En Bruselas terminaron respaldando —a regañadientes— la exigencia de Budapest de vincular el paquete financiero a la cooperación ucraniana con la reparación del oleoducto. Kiev interpretó esa condición como una forma de presión inadmisible. El propio Zelenski habló de «chantaje» y llegó a deslizar que podría facilitar la dirección del primer ministro húngaro Viktor Orbán a las Fuerzas Armadas ucranianas, comentario que motivó una reprimenda pública de la Comisión Europea. La adhesión a la UE: entusiasmo en Kiev, cautela en Bruselas Más allá del choque coyuntural por el petróleo, subyace una divergencia mayor: la entrada de Ucrania en la Unión Europea. La UE abrió conversaciones de adhesión con Ucrania en el 2023, sabiendo que el proceso suele durar años, incluso para países estables y con economías consolidadas. Sin embargo, en propuestas de paz impulsadas desde EE.UU. a finales del año pasado apareció una idea explosiva: acelerar la adhesión ucraniana e incluso plantear una incorporación temprana, tan pronto como enero del 2027. Para Zelenski, un ingreso rápido sería un triunfo político interno y un argumento decisivo para defender cualquier acuerdo de alto el fuego que implique concesiones dolorosas —incluidas las pérdidas territoriales— ante la opinión pública ucraniana. Para varios socios europeos, en cambio, el ‘atajo’ despierta inquietud: temen sentar un precedente, alterar equilibrios presupuestarios y agrícolas y verse empujados a una decisión histórica por presiones externas. Las alternativas de una especie de adhesión parcial o fórmulas intermedias han circulado en Bruselas, pero por ahora no han logrado consenso, indica The Economist. Mientras muchos dirigentes europeos siguen valorando la determinación de Zelenski, también crece el cansancio ante sus pullas públicas y los gestos que, consideran, complican la unidad europea en un momento en que el apoyo interno en algunos países se vuelve más frágil. T/Actualidad RTF/RT

Trump rechaza ayuda de Ucrania: «Sabemos más sobre drones que nadie»

Estados Unidos prescindirá de la asistencia ucraniana en cuestiones de defensa contra drones iraníes, afirmó el presidente Donald Trump, en respuesta a la sugerencia de Kiev de prestar ayuda en esta materia. «No, no necesitamos ayuda en materia de defensa contra drones. Sabemos más sobre drones que nadie», contestó el mandatario al ser preguntado sobre si Ucrania ayuda a EEUU en este ámbito. Trump también señaló que su país tiene «los mejores drones del mundo». El líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, anunció la semana pasada que dio la orden de enviar «especialistas ucranianos» a Oriente Medio para ayudar a repeler los ataques de drones iraníes. De acuerdo con sus palabras, la medida se produjo en respuesta a una petición expresa de Washington. «Recibimos una solicitud de Estados Unidos para brindar apoyo específico en la protección contra los [vehículos aéreos de combate no tripulados] ‘shaheds’ en la región de Oriente Medio», escribió el líder del régimen de Kiev en X. Reacción ante mensaje de Mojtabá Jameneí Trump comentó el primer mensaje del nuevo líder supremo iraní, Mojtabá Jameneí, y aseguró que, según los informes que maneja, el dirigente se encontraría «desesperadamente escondido». En una entrevista con Brian Kilmeade, de Fox News, Trump respondió a las amenazas de Irán y declaró: «Bueno, han estado hablando mucho, así que tendrán que demostrarlo. Dice que va a escalar la guerra». Mojtabá Jameneí, segundo hijo del ayatolá Alí Jameneí, asesinado el primer día de los masivos bombardeos de Washington y Tel Aviv contra Teherán, dirigió este jueves un mensaje a la nación persa en el que aseveró que el pueblo iraní no renunciará a «vengar la sangre de los mártires». «Ya veremos, porque los estamos diezmando», dijo el presidente. «Hemos destruido la mayoría de sus misiles. Hemos destruido muchos de sus drones. Hemos destruido gran parte de las áreas de fabricación donde producen misiles y drones. Los estamos golpeando más fuerte que a nadie desde la Segunda Guerra Mundial», sostuvo. T/Con información de RT F/Gettyimages.ru

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