Venezuela y Türkiye evalúan posibilidades de cooperación sobre medioambiente

Los gobiernos de Venezuela y Türkiye están evaluando las posibilidades de cooperación que pueden desarrollarse entre ambos países en materia medioambiental, en el marco de la 31 Conferencia de las Partes COP31, de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. La información fue aportada por el embajador turco Aydan Karamanoglu tras una “fructífera reunión” con el ministro venezolano de Ecosocialismo, Nelson Rodríguez. “En el marco de esta reunión, abordamos las posibilidades de cooperación que pueden desarrollarse entre Türkiye y Venezuela”, indicó en una publicación en la red social Instagram. La ciudad de Antalya albergará del 9 al 20 de noviembre las conversaciones anuales organizadas por la ONU. Türkiye ejercerá la presidencia, y Australia pilotará las negociaciones en la COP31. Entre sus diez «temas prioritarios», Türkiye propone reducir las emisiones aumentando al 35% la parte de la electricidad en el consumo energético global de aquí al año 2035. El porcentaje actual ronda el 23%.

¿Türkiye puede ser sede para cumbre con Rusia?

El presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, cerró una visita de cuatro días a Nueva York marcada por una intensa agenda diplomática al margen de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas. En su última jornada este miércoles, uno de los encuentros fue con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, quien aseguró después de la reunión que Kiev sigue “muy abierto” a que Türkiye reciba una cumbre trilateral de líderes para avanzar en las negociaciones de paz. Durante el encuentro en la Casa Turca, Erdogan afirmó que Ankara está dispuesta a hacer todo lo posible para que la guerra concluya con una paz duradera y señaló que continuará sus esfuerzos para reactivar las negociaciones directas. “Türkiye siempre está dispuesta a hacer todo lo posible para garantizar que la guerra entre Ucrania y Rusia concluya con una paz duradera”, señaló Erdogan, según la Dirección de Comunicaciones de Türkiye. También destacó la necesidad de adoptar medidas para garantizar la seguridad de la navegación en el mar Negro y sostuvo que no puede haber justificación para los ataques contra buques comerciales. Además, destacó la necesidad de garantizar la seguridad de la navegación en el mar Negro y sostuvo que no existe justificación para los ataques contra buques comerciales, según la Dirección de Comunicaciones. Por su parte, Zelenskyy destacó tras la reunión las “relaciones muy fuertes” entre Ucrania y Türkiye y dijo que el encuentro fue muy productivo. También enfatizó que Kiev respalda la iniciativa de Ankara de organizar una cumbre trilateral de líderes para negociaciones de paz. “Dije que si el presidente podía organizarlo, apoyaríamos la idea de celebrarlo en Türkiye”, afirmó Zelenski. “Estaremos listos para asistir a una cumbre de este tipo”, agregó. Según el mandatario ucraniano, ambos también hablaron sobre la seguridad marítima en el mar Negro, los posibles parámetros de una tregua o alto el fuego naval y los corredores internacionales para garantizar la seguridad alimentaria. «Türkiye es un socio muy fuerte de Ucrania en el mar Negro», subrayó Zelenskyy. T y F/TRT

Detienen a nueve personas en una operación anti-Daesh en Estambul

Las autoridades turcas detuvieron a nueve personas sospechosas de mantener vínculos con el grupo terrorista Daesh durante una operación de seguridad llevada a cabo en Estambul. Según la agencia Anadolu, fuentes de seguridad revelaron que la unidad antiterrorista de la Dirección de Seguridad de Estambul inició una investigación para identificar las fuentes de financiación de la organización y localizar a posibles implicados. Las pesquisas permitieron determinar las identidades y domicilios de varias personas presuntamente relacionadas con Daesh, tras lo cual los efectivos de seguridad realizaron registros simultáneos en varias direcciones previamente identificadas. La operación culminó con la detención de nueve personas, que fueron trasladados a la sede de la Dirección de Seguridad para completar los procedimientos legales correspondientes. Según las mismas fuentes, se considera que los arrestados realizaron transferencias de dinero con personas sometidas anteriormente a procesos judiciales por presuntos vínculos con Daesh y otras organizaciones terroristas. Las sospechas se basan en movimientos de cuentas financieras remitidos por la Junta de Investigación de Delitos Financieros de Türkiye. Es de señalar que el Ministerio del Interior turco anunció el pasado 8 de agosto la detención de 104 personas en una serie de operativos contra Daesh desarrolladas en 30 provincias del país. T/SANA F/Referencial

Acuerdo de La Meca podría ser el modelo para una nueva arquitectura de seguridad regional

T/Sabena Siddiqui El hecho de que Türkiye, Arabia Saudí y Pakistán se hayan unido bajo un mismo paraguas de seguridad constituye una poderosa declaración geopolítica. No es poco, dados los hechos: Ankara cuenta con el segundo ejército más grande de la OTAN, el reino de Arabia Saudí es uno de los principales exportadores de energía a nivel mundial, y Pakistán es la única potencia nuclear del mundo musulmán. En el contexto de una reconfiguración de Oriente Medio ante de la guerra entre Estados Unidos vs. Irán, el Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca representa un paso clave hacia la reestructuración de la seguridad regional. Mientras las potencias regionales reevalúan las vulnerabilidades expuestas por este conflicto, y las amenazas que podrían surgir tras él, el nuevo triángulo estratégico ha comenzado a tomar forma. Pero, como señaló el ministro de Relaciones Exteriores de Türkiye, Hakan Fidan, el acuerdo de defensa “no nombra a ningún enemigo común ni tiene como objetivo ningún país específico”. En su lugar, el acuerdo es más bien una señal de que los tres países se mantendrían unidos frente a las amenazas de seguridad compartidas, y restaurarían el equilibrio en la región. Y este concepto cobra relevancia en un momento en que las tensiones regionales provocadas por la guerra entre Estados Unidos e Irán siguen sin resolverse, los mercados energéticos continúan enfrentando incertidumbre, y los esfuerzos diplomáticos aún no han logrado resultados sostenibles. En los próximos días, más países podrían sumarse al Acuerdo de La Meca. El presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, ha dejado claro que el pacto permanece “abierto a la participación de todos los países hermanos que busquen la paz, la prosperidad y la estabilidad” en la región. Y hay indicios de que la próxima incorporación podría ser Egipto. Pero esta idea de una alianza de defensa regional ya existía desde hace tiempo. En enero de este año, antes de que comenzara la guerra con Irán, el exprimer ministro de Qatar Hamad bin Jassim bin Jaber Al Thani había impulsado una asociación de seguridad con Egipto, Arabia Saudí, Türkiye y Pakistán, calificándola de una “necesidad urgente”. Incluso cuando la guerra entre Washington y Teherán finalmente termine, es probable que continúe la diversificación de las asociaciones de defensa, ya que, según parece, los Estados del Golfo habían comenzado a reevaluar su situación incluso antes de que estallara el conflicto. Aunque llevaban años considerando la seguridad colectiva y la coordinación, el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) no logró implementar una estrategia de seguridad conjunta sostenida ni siquiera después del ataque israelí a Qatar en 2025. Tras haber recibido una fuerte retaliación por parte de Irán, es probable que los estados del CCG se vean atraídos hacia acuerdos de seguridad orientados a las múltiples capas, a pesar de las garantías de seguridad de Washington, ya que sienten una fuerte necesidad de opciones de respaldo. Cabe destacar que la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) ha expresado su reconocimiento y apoyo al Acuerdo de La Meca, calificándolo de “paso estratégico importante, que refleja el compromiso de los tres países de fortalecer la cooperación regional e internacional”. En definitiva, aunque el Acuerdo de La Meca no puede convertirse en un sustituto del CCG ni de las asociaciones de seguridad estadounidenses, sí podría ayudar a sincronizar estratégicamente a los Estados más pequeños que sean compatibles. ¿Un paraguas de seguridad regional? Al introducir una dimensión geográfica en la seguridad de Oriente Medio, el marco Türkiye-Arabia Saudí-Pakistán trasciende los límites regionales al crear un eje Anatolia-Península Arábiga-Asia del Sur. A medida que sume más miembros, este acuerdo trilateral podría convertirse en una plataforma de seguridad con mayor alcance y de propiedad regional. El principio de “defensa mutua” otorga al Acuerdo de La Meca una relevancia que va más allá de la cooperación militar convencional, y podría resultar atractivo para los Estados de la región que buscan crear mecanismos de defensa más definidos, autóctonos y de múltiples capas. Dado que los desafíos de seguridad de Oriente Medio traspasan las fronteras nacionales –con  ataques de misiles y drones, amenazas a la infraestructura energética, inseguridad marítima y guerra cibernética—, una red de seguridad que vincule las fortalezas de todos sus miembros puede ofrecer una mejor respuesta. De hecho, cada Estado podría participar en el área específica en la que es competente, sin sobrecargarse ni asumir obligaciones de defensa idénticas. Pero, al final del día, la mayor prueba será la implementación. Si el Acuerdo de La Meca logra desarrollar la interoperabilidad y la infraestructura necesaria para actuar de forma colectiva, podría sentar el primer bloque de construcción de una arquitectura de seguridad regional sostenible e integral. Dado que se supone que el pacto de La Meca debe complementar, en lugar de superponerse o sustituir, ningún acuerdo o vínculo de seguridad preexistente, Ankara, Riad e Islamabad equilibrarán sus compromisos dentro de organizaciones como la ONU, la OTAN, la OCI, la OCS y otros acuerdos bilaterales y multilaterales. Dado que la alianza es de naturaleza puramente defensiva, no altera los compromisos de los tres Estados firmantes respecto a ningún acuerdo preexistente con otros países. Por ejemplo, Riad firmó recientemente un acuerdo de cooperación nuclear civil entre Estados Unidos y Arabia Saudí con Washington, aunque algunos de sus términos aún están en discusión. El reino también tiene un pacto de defensa exclusivo con Pakistán en el marco del Acuerdo de Defensa Mutua Estratégica (SMDA, por sus siglas en inglés), vigente desde septiembre del año pasado, que también considera que una agresión contra cualquiera de los dos países constituye una agresión contra ambos. Por otro lado, Ankara es miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y opera dentro de un marco de seguridad transatlántico ya establecido. En paralelo, Türkiye ha mantenido vínculos estratégicos con Pakistán durante décadas. Recientemente, Islamabad y Ankara se unieron a una coalición marítima de defensa multinacional de 14 miembros liderada por Arabia Saudí, completamente independiente del Acuerdo de La Meca, cuyo objetivo es proteger sus rutas de transporte marítimo y comercio energético de los

¿Qué temas abordaron representantes de Venezuela y Türkiye?

A través de su cuenta en X, el canciller de Venezuela, Félix Plasencia, informó sobre una cordial reunión realizada con el embajador de Türkiye en Caracas Aydan Karamanoğlu. Durante el encuentro, ambas autoridades reafirmaron los históricos lazos de amistad, solidaridad y cooperación entre dichas naciones, así como la voluntad de continuar profundizando la relación bilateral. «Esta cooperación avanza hacia la reconstrucción, la inversión y el desarrollo productivo, con una creciente presencia del empresariado turco en sectores estratégicos», indicó el ministro venezolano de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional. Puntualizó que ambas partes seguirán «fortaleciendo los vínculos económicos y comerciales entre Caracas y Ankara para generar bienestar y desarrollo compartido». T/Nancy Mastronardi

Arabia Saudita, Pakistán y Türkiye firman un acuerdo de defensa

Arabia Saudita, Pakistán y Türkiye firmaron un memorando sobre defensa colectiva, según una declaración publicada por el Ministerio de Exteriores de Pakistán. El tratado estipula que un ataque contra uno de los países se considerará un ataque contra los tres. «El acuerdo refleja el compromiso de los tres países de fortalecer aún más su seguridad colectiva, así como de promover la paz, la seguridad y la estabilidad en la región y más allá, para un futuro seguro y próspero», declararon los tres países en un comunicado, citado por medios. El memorando también prevé ampliar la cooperación en materia de defensa, incluido el intercambio de inteligencia y la coordinación en materia de seguridad regional. El presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que el acuerdo contribuirá a reforzar la lucha contra el terrorismo y a promover la estabilidad en Oriente Medio. «El acuerdo, basado en el principio de disuasión colectiva, contribuirá al desarrollo de la cooperación en materia de seguridad y defensa, la ejecución de proyectos conjuntos en la industria de defensa y la lucha contra el terrorismo», escribió en su cuenta de X. El mandatario subrayó que el denominado Acuerdo de La Meca no está dirigido contra ningún país y permanece abierto a la adhesión de todos los Estados amigos interesados en la paz, el bienestar y la estabilidad de la región. Según medios turcos, la incorporación de Turquía al sistema de cooperación estratégica en defensa establecido entre Arabia Saudita y Pakistán en 2025 podría modificar el equilibrio de fuerzas en Oriente Medio.En septiembre de 2025, Riad e Islamabad firmaron un acuerdo de defensa mutua que contempla una respuesta conjunta en caso de agresión contra cualquiera de los dos países. T/Sputnik

¿Qué dice la declaración final de la Cumbre de la OTAN en Ankara?

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) publicó hoy la declaración final de la 36 Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la alianza, celebrada en Ankara, capital de Türkiye, los días 7 y 8 de julio. El documento reafirmó que los Estados miembros se reunieron en Ankara para renovar su “compromiso inquebrantable” con el Artículo 5 del Tratado de la OTAN, relativo a la defensa colectiva, y con la relación transatlántica. La declaración subrayó que un ataque contra un aliado constituye un ataque contra todos. Asimismo, señaló que la unidad, la solidaridad y la fuerza colectiva de la alianza seguirán siendo la base de la paz, la seguridad y la prosperidad de sus mil millones de ciudadanos. T/Prensa Latina

Türkiye y la OTAN: entre la fuerza militar y la autonomía estratégica

Durante años, el papel de Türkiye dentro de la OTAN se ha resumido en una sola frase: «El segundo mayor ejército de la alianza». Aunque esta afirmación sigue siendo cierta, ya no basta para explicar la posición que ocupa el país en la actualidad. Su relevancia ya no radica únicamente en el tamaño de sus fuerzas armadas, sino en el alcance de las responsabilidades que asume en ámbitos tan diversos como la defensa, la diplomacia, la economía e incluso la educación. En otras palabras, Türkiye ha pasado de destacar por su capacidad militar a convertirse en uno de los aliados que más responsabilidades asume dentro de la alianza. La clave de esta transformación reside en la diferencia entre pertenecer a una alianza y depender de ella. Türkiye comparte los principios y objetivos de la OTAN, pero no ha delegado por completo su seguridad en la organización. A diferencia de Luxemburgo, que cuenta con apenas 900 soldados y depende del paraguas de seguridad de la OTAN, o de Suecia y Finlandia, que solicitaron su ingreso tras el estallido de la guerra en Ucrania, Türkiye dispone, gracias a su peso demográfico, la fortaleza de su economía y sus capacidades militares, de los recursos necesarios para hacer frente por sí sola a numerosas amenazas. Por ello, la autonomía estratégica no constituye un lujo ni una aspiración política, sino una necesidad existencial impuesta por su entorno geopolítico. Esta capacidad responde, además, a una visión estratégica de largo plazo. Türkiye ha dejado de ser un país que compra armamento o importa seguridad para convertirse en un Estado que diseña, desarrolla, fabrica y exporta sus propios sistemas de defensa. Desde el caza KAAN hasta los drones, pasando por el carro de combate Altay, el obús autopropulsado «Firtina», los sistemas de lanzacohetes múltiples TRG/TLG y el desarrollo de software militar, el país ha incorporado capacidades tecnológicas de alto valor añadido a la fortaleza numérica que durante décadas definió al segundo mayor ejército de la alianza. Profundidad social Otro de los factores que convierten a Türkiye en un socio indispensable para la OTAN radica en sus características sociales. Como el único país de mayoría musulmana de la alianza, aporta una legitimidad singular a las operaciones desarrolladas en zonas de conflicto, difícilmente alcanzable por cualquier otro aliado. Así quedó demostrado en Afganistán, donde la presencia de Türkiye sobre el terreno transmitía un mensaje claro: las operaciones de la OTAN no respondían a motivaciones religiosas, sino a intereses compartidos en materia de seguridad. Por ello, la participación de Türkiye en las misiones de la alianza trasciende el ámbito militar y adquiere también una importante dimensión política y social. A ello se suma su posición geográfica. La cercanía de Türkiye a la mayoría de los focos de conflicto le otorga una profundidad geopolítica difícil de sustituir. Situada en la encrucijada entre el Cáucaso, los Balcanes y Oriente Medio, y con vínculos históricos y culturales que se extienden por tres continentes, Türkiye constituye un corredor estratégico para las operaciones de la OTAN. Sin embargo, esta misma ubicación también obliga a Ankara y al resto de aliados a encontrar constantemente un mínimo común denominador sobre el que construir sus consensos. Precisamente por ello, cuando se debaten las decisiones de la alianza, Türkiye no solo sopesa sus propios intereses nacionales, sino también las particularidades de las sociedades vecinas. Dado que las decisiones de la OTAN se adoptan por consenso, Ankara dispone, cuando lo considera necesario, de la capacidad de «pisar el freno». Un solo «no» durante una reunión de la alianza puede bastar para evitar que toda la organización se vea arrastrada hacia una aventura estratégica de consecuencias imprevisibles. Además, como uno de los nueve miembros de la OTAN que no forman parte de la Unión Europea, Türkiye contribuye a proyectar a la alianza más allá de su dimensión estrictamente regional. En un momento en que gran parte del debate gira en torno a la seguridad europea, Ankara insiste en que la atención también debe dirigirse hacia los desafíos de la seguridad global. Esta visión refleja, en realidad, una nueva concepción de la seguridad internacional. La creciente interdependencia de las amenazas hace inviable seguir interpretando el panorama estratégico desde una perspectiva exclusivamente centrada en Estados Unidos o Europa. En este sentido, Türkiye, junto con los otros ocho aliados no pertenecientes a la Unión Europea, desempeña un papel clave para consolidar la OTAN como un actor con proyección global y no únicamente regional. A pesar de ello, las críticas hacia Türkiye y su pertenencia a la OTAN no han desaparecido. En Estados Unidos, por ejemplo, han surgido voces que reclaman su expulsión de la alianza, argumentando su apuesta por la autonomía estratégica y el mantenimiento de relaciones con Rusia. Sin embargo, ambos planteamientos parten de premisas erróneas. Desde un punto de vista jurídico, Türkiye no puede ser expulsada de la alianza si no decide abandonarla voluntariamente. Al mismo tiempo, quienes proponen su salida de la OTAN para estrechar lazos con Rusia o China incurren, según esta visión, en un error estratégico. La pertenencia a la alianza proporciona a Türkiye reconocimiento internacional, capacidad de disuasión y peso político. Una eventual salida alteraría inevitablemente la percepción que tanto Moscú como Pekín tienen de Ankara. Además, no conviene pasar por alto que otros actores, como la administración grecochipriota del sur de Chipre, aguardan cualquier vacío estratégico que pudiera producirse. En definitiva, la relación entre Türkiye y la OTAN responde a una lógica de beneficio mutuo y de interdependencia estratégica. ¿Qué hace diferente a Türkiye dentro de la OTAN? La singularidad de Türkiye dentro de la OTAN no es fruto del azar, sino el resultado de décadas de experiencia y del desarrollo progresivo de sus capacidades nacionales. Un primer punto de inflexión llegó tras las sanciones impuestas por Estados Unidos a raíz de la Operación de Paz en Chipre de 1974, que impulsaron al país a fortalecer su industria y sus capacidades estratégicas. A ello se suman más de cuarenta años de lucha contra el terrorismo, así como

V Comisión Mixta Venezuela y Türkiye se realizará en noviembre

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó este lunes la activación de la V Comisión Mixta de Cooperación Bilateral con Türkiye, la cual tendrá lugar el próximo mes de noviembre en territorio venezolano, a propósito de consolidar la diplomacia bolivariana de paz y fortalecer las alianzas internacionales. El anuncio se produjo tras un encuentro de alto nivel en Estambul con el presidente de la República de Türkiye, Recep Tayyip Erdoğan. Esta reunión clave forma parte del cierre de una intensa agenda internacional que incluyó una provechosa visita oficial previa a la República de la India, orientada a diversificar los lazos comerciales y energéticos de la nación suramericana. T/Prensa Presidencial

¿Qué acordaron los presidentes de Venezuela y Türkiye?

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que su agenda de trabajo en Türkiye se desarrolló de forma «exitosa». En un mensaje publicado en Telegram señaló: «Ha sido un honor sostener un fraterno y cordial encuentro de trabajo con el presidente de la República de Türkiye, Recep Tayyip Erdoğan, donde abordamos nuestra cooperación conjunta en las áreas de energía, transporte, minería, conectividad aérea, ciencia y tecnología, industria, electricidad y comercio». Asimismo, agradeció al mandatario del país euroasiático su amistad con Venezuela «y acordamos realizar la V Comisión Mixta de Cooperación el próximo mes de noviembre; ratificando la voluntad compartida de seguir profundizando nuestras relaciones». Más temprano, la jefa de Estado (E) inició su primer compromiso con una mesa de trabajo junto al ministro de Energía y Recursos Naturales de Türkiye, Alparslan Bayraktar. La sesión se enfocó en ampliar el actual mapa de convenios bilaterales e implementar novedosos mecanismos de intercambio en sectores clave, según Telesur. T/Nancy Mastronardi

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